La Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y  Desarrollo Sostenible de la Junta de Andalucía ha puesto en marcha una campaña de promoción de las cualidades de la ‘Naranja de Andalucía’, para divulgar entre los consumidores su excelente calidad y los beneficios para el medio ambiente por ser alimentos de proximidad.

La campaña busca el posicionamiento de la imagen de la naranja andaluza y española, por sus rasgos diferenciales en el mercado. “Sanas, frescas, ricas y sabrosas” son los titulares empleados, y durante el mes de noviembre se va a distribuir material promocional para informar a los consumidores sobre las características de la “Naranja de Andalucía”, difundiendo también en las redes sociales y en colectivos ciudadanos, todo ello en una clara apuesta por las frutas cultivadas en el propio territorio, con las ventajas medioambientales que ello supone.

Tengo que añadir que en casa nuestro desayuno comienza con una naranja de mesa troceada a gajos en un plato, en sustitución del zumo, que en realidad no equivale a una fruta completa. 

La naranja es un regalo del invierno que proporciona vitamina C suficiente para el día, es esencial para la resistencia a infecciones, aumenta la absorción del hierro, el calcio y el fósforo. Además, lleva fibra, es rica en tiaminas y ácido fólico.

Según la publicidad de la campaña, España es el primer exportador mundial de naranjas, siendo la mitad de ellas procedentes de Andalucía. La naranja dulce tiene su origen en Extremo Oriente, desde China a la península malaya, aunque hay quien lo sitúa concretamente en Vietnam. Se relaciona a las naranjas con los frutos dorados del Jardín de las Hespérides de la mitología griega.

En China está considerada un símbolo de buena fortuna y se suele consumir el segundo día de la fiesta del Año Nuevo, y en Vietnam se obsequia con ellas a los recién casados, como un símbolo de fecundidad.

Su cultivo se extendió por todo Oriente y los árabes lo introdujeron en Europa a través de España, en el siglo X. El propio Colón, en su segundo viaje, llevó las semillas a América, a la isla de La Española (Haití).

Entre otras cualidades, destacan el beneficio para la salud que supone su ingesta regular, al suponer un aporte natural de fibra y vitaminas, y su versatilidad en la cocina, ya que se trata de un producto con posibilidades tanto en platos principales como para la elaboración de postres. Además, el campo de Andalucía cuenta con un amplio abanico de variedades que permite satisfacer todos los gustos.

En cuanto a las variedades, dentro del naranjo dulce se conocen las  englobadas en tres grupos básicos: sanguinas o rojas, blancas (como la Valencia Late o la Salustiana) y las dulces tipo navel, con una protuberancia en forma de ombligo en un extremo (navel significa ombligo en inglés).

NAVEL: sabrosas y sin semillas, no adecuadas para zumo. Por su corteza, excelentes para confitar.  

VALENCIA LATE O TARDÍA:  la más consumida en el mundo.  Da mucho zumo. Es alargada, de corteza fina, con o sin pepitas, madurando a finales de primavera.  

SALUSTIANA: del grupo de las blancas, de gran tamaño y sabor dulce con más carotenos, con pocas semillas. Se recolecta de noviembre a marzo, ideal para zumo y para ensaladas en gajos.

SANGUINA: piel fina y lisa, muy jugosa. Teñida de rojo granate, ideal para postres y zumos. Solo se da en el Mediterráneo.

SEVILLANA: la más importante de las amargas. De tamaño medio, achatada y de piel gruesa y rugosa. No para tomar cruda, sí para mermeladas y salsas agridulces o aromatizar.

EN LA COCINA, la ralladura de la piel de naranja puede sustituir a la de limón en algunas recetas (natillas, budín de leche, etc.). Los gajos se agregan a ensaladas con berros, endibias, remolacha, cebolla roja, canónigos, escarola y otras frutas. Se pueden especiar con canela, cardamomo, jengibre, estragón, etc., Combinan muy bien con chocolate amargo y algarroba y son imprescindibles en la macedonia a la que dan jugosidad y textura, además de ayudar a que otras frutas como el plátano no se ennegrezcan.

BENEFICIOS PARA LA SALUD:

-Refuerza la inmunidad. Son antivirales y antibacterianas y neutralizan la acción de los radicales libres.

-Para la anemia: su vitamina C favorece la absorción del hierro.

-Regula el colesterol por su pectina, mejor que algunos fármacos y sin efectos secundarios. Su riqueza de magnesio fluidifica la sangre y evita formación de coágulos, protege del riesgo de sufrir trastornos cardiovasculares y derrame cerebral. Su consumo habitual previene varices y hemorroides.

-Alivia espasmos gástricos y digestiones lentas. Resulta carminativa para quien padece de gases, hinchazón abdominal y flatulencias. Es ligeramente laxante, y su contenido en potasio la hace beneficiosa contra la hipertensión.

-Fortalece los huesos por su vitamina C. reduciendo la inflación de la artritis reumatoide y la artrosis.

-Elimina impurezas: facilita la eliminación de ácido úrico por la orina y es depurativa. Previenen la formación de piedras en el riñón e infecciones en las vías urinarias y la cistitis. Ayuda a bajar de peso.

-Tiene energía de calidad, con azúcares de absorción rápida, muy indicadas para el deporte y para los diabéticos.

-Efecto antioxidante, pues impide que los nitritos aportados por los alimentos se transformen en nitrosaminas.

-Consumo moderado: por su acidez, no deben tomarse en exceso por favorecer la acidez estomacal, con efectos adversos sobre la placa dental.

Estamos hablando de naranjas para comer enteras o en zumo en casa,  sin entrar en el mercado de zumos envasados,  cuyas empresas tal vez estén pactando precios en otros mercados.  

 

FUENTE: nota de prensa de la Junta de Andalucía.