Por quinto año consecutivo, la Asociación ADIP organizó en Cádiz su Día del Patrimonio Solidario, ofreciendo un programa de visitas, rutas y conferencias relacionadas con el patrimonio gaditano; todo ello, a cambio de alimentos, que irán a parar al Banco de Alimentos de Cádiz. De las muchas actividades ofrecidas, elegimos tres: la visita a la iglesia de Santiago (Siglo XVII), la Ruta de los Títeres de la Tía Norica y dos conferencias sobre gladiadores gaditanos y la importancia del Cádiz medieval. El día era el más apropiado por reinar el buen tiempo, lo que propició una gran participación de público. Los guías fueron Javier Rivera y Daniel Ríos (ambos colaboradores de la Asociación ADIP), y hay que agradecer la colaboración del sacristán de Santiago, Pepe Orihuela.

La iglesia de Santiago hace esquina a Plaza de la Catedral y calle Compañía,  por lo que tiene fachada en ambas vías. Previo al edificio existió entre finales del XIV y el XV una ermita dedicada a Santiago El Mayor, que se destruye en el asalto anglo holandés de 1596. La zona estaba rodeada de huertos.

No obstante, el resurgimiento de Cádiz como puerto marítimo, atrae a órdenes religiosas como la Compañía de Jesús, que adquieren el solar en 1644 para construir una capilla y el futuro colegio de San Bartolomé. El lugar se llamaba Arrabal de Santiago, que junto con el Arrabal de Santa María, eran los únicos puntos habitados fuera del recinto medieval de El Pópulo.

En 1651 finaliza la construcción del nuevo edificio, una iglesia con tres naves de cruz latina, cúpula y linterna, además de una torre que siglos después se amplía. Las pechinas muestran escudos de las familias más notables. Las portadas son de mármol y pilastras, y ambas lucen el escudo real. Recordemos que los jesuitas son expulsados de España por el rey Carlos III en el siglo XVIII.

El estilo de la iglesia gaditana de Santiago se sitúa entre el Renacimiento y el Barroco (manierista). El arquitecto del edificio es Alonso Romero  muy influenciado por el otro gran arquitecto gaditano Torcuato Cayón. El retablo es de Alejandro Saavedra, autor también de los de Santa Cruz y la Cartuja de Jerez. El dorado es obra de Gómez Couto.

En el magnífico retablo sobresalen dos columnas de gran tamaño, con detalles vegetales y eucarísticos. De arriba abajo, podemos contemplar un crucificado de estilo americano, que tiene a ambos lados a San Joaquín y la Virgen María. Más abajo, en el centro, Santiago a caballo, acompañado a izquierda y derecha por Santa Ana y Santa Isabel. Y en el último carril se sitúa una Inmaculada del Siglo XVII, flanqueada por San José y San Joaquín. Como otras iglesias gaditanas, lucen los ángeles lamperos a ambos lados del presbiterio. Las imágenes pertenecen en su mayoría a la Escuela Sevillana, y corresponden a santos jesuitas.

Cuenta con un magnífico órgano rococó. Y además, en una de sus paredes a la derecha del retablo, a mitad de la nave principal, se exhibe un cuadro protegido por cristal que sobrevivió al asalto de 1596. Se trata de un cuadro manierista de la Trinidad.

Otro tema de interés de la iglesia de Santiago es la cripta, en la que está enterrada la momia incorrupta del padre Francisco Janssen, nacido en Amberes y fallecido en Cádiz en 1735, cuya vida estuvo caracterizada por fama de santidad.

La iglesia de Santiago de Cádiz, construida por los jesuitas en el siglo XVII, pertenece actualmente al Obispado de la Diócesis de Cádiz, ya que la comunidad jesuita dejó la ciudad ante la falta de vocaciones hace pocos años. El templo es sede canónica de dos cofradías de la Semana Santa gaditana (La Piedad y Ecce Mater Túa), y de una de gloria (Virgen del Poder Divino).