El pasado lunes tuve la oportunidad de dirigir una charla sobre buenas prácticas de cocina, a un grupo de microcredistas acogidos al programa de la Fundación Cajasol. Se trataba de 22 personas procedentes de diversos países, apoyados por la Fundación Sevilla Acoge, en cuya sede se celebró el encuentro.

Los fundamentos de la nutrición, los componentes de los menús, consejos para comprar, información sobre productos de alimentación y publicidad, etc., fueron algunas de las materias tratadas en una amena sesión, que me permitió conocer de cerca otras realidades. Estas personas de edad madura, están siendo acompañadas por la Fundación Cajasol, mediante formación de diversas materias básicas y convenientes para su mejor adaptación a nuestro país.

Ellos mismos habían solicitado clases de cocina española y formación sobre alimentación sana, por lo que no fue difícil empatizar con ellos, a pesar de las claras diferencias culturales.

Tras la clase teórica de introducción recibida por este grupo, en breve realizaremos talleres prácticos de cocina, con el equipo de Cocinando Tu Futuro, formado por voluntarias de la Fundación Cajasol.

Estamos creando –dentro de nuestro modesto saber- un voluntariado de cocina, que consideramos imprescindible, fundamental, importantísimo para comprar, cocinar y comer mejor. Todo ello, desde la perspectiva de la cocina española, como escenario general de sus menús, lo que no impide contemplar alianzas con otras culturas gastronómicas.

La Fundación Sevilla Acoge trabaja específicamente con la población inmigrante residente en España, para su inserción en esta sociedad, sin renunciar a su propia identidad. Para ello realiza acciones de orientación laboral y social.

En breve nos pondremos a cocinar con este grupo de personas, buscando las buenas prácticas y la responsabilidad de la buena cocina.