Es que además de deshincharnos, sobre todo ahora con el calor y los excesos en tapitas y copas, este puré o crema de verduras está riquísimo. Es cuestión de no tomarlo demasiado caliente, sino templado y de ese modo será mucho más llevadero. Pero es de lo más digestivo y saludable. Puede hacerse por el método tradicional, y también en Thermomix, con el consiguiente ahorro de tiempo y cacharros. La receta es de una gran médica experta en dietas y alimentación que nos dejó hace algunos años, Sofía.

Para cuatro personas: una zanahoria, una cebolla mediana, un pimiento verde grande de freir o dos pimientos cornicabra pequeños, dos calabacines medianos, ½ kilo de calabaza (mejor variedad violín, más dulce), cuatro cucharadas de aceite de oliva virgen extra, sal y un poco de pimienta (opcional). Puede añadirse también un poco de leche evaporada, que es más ligera que la nata líquida, pero también es opcional.

Elaboración tradicional: picar cebolla y pimientos. Sofreir con aceite en una cacerola y pochar (unos diez-doce minutos). Pelar y picar la calabaza, la zanahoria, el calabacín y añadir a la cacerola con la sal y la pimienta blanca. Por último, poner el agua, algo más de un vaso grande. Dejar cocer a fuego medio unos quince minutos. Pasar por la batidora y servir con unos picatostes si se desea.

Elaboración en thermomix: picar cebolla y pimiento en el vaso. Añadir el aceite y dejar unos cinco minutos a temperatura varoma y velocidad 1. A continuación, añadir el resto de las verduras troceadas, la sal, la pimienta y el agua (un vaso grande). Dejar unos quince minutos a 100º, velocidad 1. Triturar a velocidad fuerte y servir.

Esta crema de verduras es ideal para la cena junto con una tortilla francesa o un poco de queso fresco.

Ya me diréis.