Todo tiene un límite temporal. Algunas cosas, en mejores condiciones que otras. La tostadora es el electrodoméstico que nos saluda y nos reconforta por las mañanas. Es nuestro mejor aliado para el disfrute del desayuno; buen pan y buen aceite de oliva nos recuerdan al hogar que tenemos, nos alivian y nos devuelven la paz con nuestro cuerpo y con nuestro espíritu después de varias horas de sueño más o menos eficiente. Es un cacharro imprescindible. Por ello, dado el estado de una tostadora con más de veinte años, ha sido necesaria su sustitución por otra más moderna, estética y funcional. Y que conste que ha sido un regalo de familia…..la tostadora es de la serie Mini, marca que llevan muchos pequeños artilugios del hogar. ¡Una monada!

Pues aquí están las dos, la entrante y la saliente. Y quiero aprovechar este post tan superficial para despedirme de esta primera tostadora, sencilla en su diseño, eficaz en su funcionamiento, y barata en su coste. Nunca nos dejó tirados, y gracias a su construcción, permitió tostar dos mitades de pan a la vez y de diferentes formatos. La otra tostadora, recién sacada de su caja, está espléndida, reluciente, espectacular, con su logo Mini, y su parrilla para mantener caliente y su bandejita para recoger las migas, que la antigua no tenía.

Dejemos que la primera tostadora –oxidada y de imagen obsoleta- se jubile con todos los honores, llevándose el reconocimiento a los servicios prestados. Ahora seguramente irá a parar a un “punto limpio” donde será desguazada y aprovechada como chatarra. Pero aquí –en este breve post cocinero- ha dejado su recuerdo, su impronta, su perfil y su fotografía en internet para la posteridad. La tostadora Mini trae encanto y juventud a nuestra cocina justamente a la hora del desayuno, momento en el que queremos volver a ser jóvenes para vivir intensamente el día, a veces sin conseguirlo,  y a veces conseguirlo a medias.

Los cacharros de cocina –manuales o electrodomésticos- forman parte de nuestro vivir y nuestro comer. Gracias a ellos la estancia entre fogones se nos hace más agradable, más placentera. Ha sido bonito aprovechar los mejores años de la tostadora antigua, que ha dado todo lo mejor de sí misma y durante el máximo tiempo posible….como ocurre con muchas personas, que trabajan con esfuerzo al límite, aman al límite y disfrutan al límite.

Empezamos ahora una nueva etapa tecnológica en las tostadas con aceite de oliva y la nueva tostadora Mini hermoseará en la barrita de la cocina. Esa es la vida.