Conchi sale por las noches a buscar en los contenedores de basura de su barrio. Suele encontrar comida envasada en buenas condiciones. Lleva un carrito que llenará con yogures a punto o recién caducados que algún super tiró, pero que ella se llevará a casa. Así comenzó el programa 75 Minutos de Canal Sur, bajo el título “Como lo que tiras”, dedicado a los alimentos que o bien acabaron en la basura y otros recuperaron para su consumo, o bien al desecharlos fueron entregados en mano a quienes los necesitaban. Los detalles de este programa son para poner el vello de punta a cualquiera, porque hace un recorrido por las necesidades humanas más básicas aquí mismo, en Andalucía.

El reportaje visita escenarios como por ejemplo las instalaciones de Mercasevilla, en la capital andaluza, por donde pasan anualmente 350.000 tm de productos frescos, seleccionándose verduras, carnes, pescado y frutas, que no se venderán por pequeños defectos, incluso habiendo bajado su precio y están en riesgo de deterioro. Dicen los responsables de Mercasevilla que actualmente se desechan artículos más por su presentación que por su sabor, por lo que éste apenas se valora. El caso es que diariamente se entregan varios cientos de kilos de productos frescos a diferentes asociaciones ciudadanas y de voluntariado.

También se grabaron algunas imágenes en las dependencias del Banco de Alimentos en Almería, en donde informan que 65.000 usuarios comen de los excedentes de producción; antes de 2008 se atendía a 6.000 personas y actualmente son 30.000 los beneficiarios de esta institución, aumentando a medida que pasa el tiempo. Está claro que tiramos mucha comida a la basura, y que Almería produce más de lo que necesita. La provincia se ha visto seriamente afectada por la caída de la construcción, por lo que muchas familias de clase media e incluso alta se ven ahora sin tener cubiertas sus necesidades más básicas. Y es más rentable incluso donar que tirar por no vender. Los voluntarios que recogen los alimentos solo necesitan un camión mayor.

También resultaron muy interesantes las imágenes tomadas en la planta de reciclado de basura orgánica para abono agrícola o compost, teniendo en cuenta que la mitad de la basura doméstica es orgánica.

Por último, se visitó un comedor social en Almería, al que acuden personas con ingresos cero. Se estima que cada andaluz tira a la basura 300 euros en alimentos al año.

Y, como ejemplo, el cocinero Diego del Río, del prestigioso restaurante El Lago de Marbella (miembro de Slow Food) y profesional muy sensato, que trabaja con la filosofía del máximo aprovechamiento de los productos que maneja en su cocina. Un ejemplo para muchos otros establecimientos.

El programa 75 minutos dedicado al despilfarro y redistribución de alimentos en Andalucía proporciona una gran información sobre cómo están las cosas. Está claro, que deberíamos comprar con más fundamento, con una lista de lo que verdaderamente necesitamos, o de lo que vamos a ser capaces de consumir o cocinar. Creo que a veces acudimos a los supermercados con demasiada prisa, y nos pasamos en las cantidades compradas. Por otro lado, es un hecho la gran cantidad de personas que dependen de esos excedentes (de basura o sin vender) para comer diariamente. Todo esto nos debería hacer pensar.