Desde que asistimos (invitados) al acto de entrega de premios de la ruta de la tapa Sevilla en Boca de Todos (en 2012 la tercera edición), nos quedamos con la inquietud de probar la tapa más votada en las redes sociales. Teniendo en cuenta que en la ruta participaban un total de 81 establecimientos, de 13 barrios sevillanos, aquello tenía su morbo. Sevilla no es Cádiz, e ir de un barrio a otro lleva su tiempo. Pero un huevo frito bien vale coger el coche, aparcarlo en zona azul, pagar el ticket, y buscar –pasando su mijita de caló- el establecimiento seleccionado: El Salón del Cafetín, en el barrio de Los Remedios, calle Virgen de Regla, 18, con un HUEVO FRITO, pedazo de tapa, aclamada por unanimidad.

El Salón del Cafetín es un amplio local decorado con colores oscuros, mucho cristal,  paredes forradas, y cuadros clásicos (no sé si decir estilo modernista), que relajan al visitante. Además del espacio abierto junto a la barra, cuenta con un salón a la entrada con pocas mesas, a modo de reservado para comidas más tranquilas. Nosotros estuvimos en una de las mesitas del centro. Desde allí, paz, silencio, excelente climatización, relax, sillas tonet y música chill-out. Tapear sin estrés es algo especial, tiene su atractivo, a lo que tal vez no estemos muy acostumbrados los tapatólogos gaditanos, pero que es muy gratificante para el espíritu.

A la profesional camarera que nos atendió le explicamos la razón de nuestra visita: probar el más famoso huevo frito de Sevilla, la tapa más votada por el público digital. Veníamos a por él, sin perjuicio de degustar otras especialidades de la casa. Desde luego el lugar tenía algo especial, como muchos de los establecimientos situados en Los Remedios, en donde trabajé unos dos años, recién llegada a Sevilla.

Atención, que describo el huevo frito estrella de la ruta de la tapa: es un huevo ya frito, contraído y envuelto en beicon y pasta brie, totalmente cerrado. Aparte, su aceitito y su buen jamón serrano. Lo bueno empieza al morder el huevo, momento en el que afloran la clara y la yema del huevo que está en su punto, con los trocitos de beicon –ni quemados ni crudos-, y el bocado es espectacular. No me extraña que fuera la tapa más aclamada. El plato se completa con un cartuchito de patatas fritas chips de las buenas…..es un bocadito breve pero muy intenso….

Hubo otras tapas también estupendas y que hay que comentar: solomillo ibérico con paté de berenjenas (¡qué rico!), una tortilla al whisky (rica, aunque distinta por el efecto de la salsa, muy intenso), un tataki de bacalao con salmorejo y sésamo (magnífico el punto del bacalao). Los postres, excelentes, una trufa al chocolate negro y tarta de chocolate con galletas tradicionales.

El genial cocinero –Antonio López- ha conseguido una auténtica obra de arte al expresar la intensidad de los sabores más queridos en un huevo frito, cuya clara y cuyo  beicon están en su punto más sabroso. El Salón del Cafetín, con buena cocina, buen ambiente y buen silencio musical, se abrió en marzo de 2011.

Pero lo del huevo frito es de libro….

Conferencia sobre el origen de la tapa en Sevilla en Boca de Todos