Reducir, reutilizar y reciclar, son las tres reglas que ayudarán a preservar el medio ambiente. Son pequeñas acciones que empiezan en nuestro hogar, y a las que nos vamos acostumbrando poco a poco. Evidentemente, están muy relacionadas con quien trabaja en la cocina, pues allí se manipula la mayoría de los envases de productos alimenticios. Aquí van 10 sencillas reglas:

1.- Conocer lo que se desecha. Tiramos a la basura más del 65% reciclable. Es preciso saber lo que tiramos para saber cómo separarlo y luego reutilizarlo.

2.- No al “usar y tirar”. Los recursos naturales son limitados. Hay que reducir el consumo con una nueva vida al objeto, en moda, muebles, juguetes, etc.

3.- No mezclar materiales.  Es preciso para que la cadena del reciclado funcione. De lo contrario, se complica el proceso, entorpeciendo las labores de reciclaje.

4.- Habilitar algo más de espacio para la basura. Es necesario solo unas cuantas bolsas para almacenar cada material.

5.- Memorizar los colores. En los contenedores amarillos solo envases de plástico, latas, y briks. NO los CD viejos, ni perchas ni cepillos. En el azul el papel y el cartón plegados. En el verde residuos de vidrio, no cristal o cerámica, y no tapones de botellas.

6.- Tener constancia en las labores. El reciclado es diario; lo que no sea basura no tiene horario de recogida ni mal olor.

7.- Confiar en la recogida. Los residuos no deben mezclarse aunque se transporten en los mismos camiones, pues van a lugares distintos.

8.- Ante la duda, pedir información. Hay hogares que depositan incorrectamente los objetos de plástico como vídeos, CD y otros. Informarse por internet.

9.- Comprar productos reciclados.- Están indicados por fuera, como papel, que puede emplearse 7 veces,  y donde una tonelada salva 17 árboles.

Y 10.- Volver a empezar: superado el 9 empezar de nuevo. Reducir, reutilizar y reciclar son las claves.

Fuente: La Voz de Cádiz