Esta receta la encontré en una revista. Es sencillísima, pero el plato tiene sin duda mucho glamour. Creo que esta ensalada es ideal para las cenas. Yo lo puse para almorzar, junto a un gazpacho, antes de terminar la temporada tomatera. El bacalao queda estupendo aliñado con el aceite.

Ingredientes para 5 personas:

3 naranjas de mesa grandes, (guachis en Sevilla, especiales en Cádiz) 2 cebolletas nuevas, 150 g. de bacalao desalado en lomos o bacalao laminado macerado en aceite. Un puñadito de aceitunas negras, aceite de oliva virgen extra, vinagre y sal.

Desalamos el bacalao, durante 24 horas, cambiando el agua cada 8 horas. Dejar escurrir el agua y quitarle la piel, luego trocear en trozos medianos y colocar en un cuenco. Pelamos las naranjas quitándoles incluso la parte blanca y las partimos en pequeños trozos. Las ponemos en un cuenco. Picamos las cebolletas muy menuditas y las añadimos a las naranjas y las aceitunas negras (preferible que no tengan hueso).

Aliñamos con aceite generosamente, una gracia de vinagre y probamos por si fuese preciso poner algo de sal según el paladar de los comensales. La calidad del aceite es fundamental para el punto del bacalao.