Sacado de un librillo (edición barata que además se ha ido estropeando con el tiempo) de Editorial Molino, 1941, de la colección “Biblioteca El Ama de Casa”. El autor, G. Bernard de Ferrer, tiene otras obras similares, dedicadas a las patatas y a la carne, que también están en nuestra biblioteca. De éste, que habla de la culinaria de Cuaresma, he sacado esta receta, adaptando las cantidades y proporciones, porque habla de 400 g para 4 y, la verdad, me parece excesivo.

Yo sigo obedeciendo las indicaciones de mi dietista, que me advierte de que el arroz hay que complementarlo en la cocina con proteínas, y eso hago con el bacalao.

Ingredientes para dos personas: 100 g de arroz redondo, 150 g de bacalao, ½ kg de tomates o 100 ml de tomate frito casero, 100 g de cebolla, 5 g de pimentón (1 cucharada), 2 dientes de ajo, 3 pimientos morrones de lata o 100 g de pimientos rojos de asar, 1 litro de agua o caldo de verduras casero, perejil, azafrán y sal.

Desalar el bacalao en agua fría durante una noche y desmenuzar. Reservar.

En aove caliente, freír cebolla, uno de los ajos y perejil, todo muy picadito. Añadir el pimentón y los tomates pelados y picados o el tomate frito, saltear unos minutos (5-10).

Agregar el bacalao y rehogar durante 3-4 minutos. Disponer el arroz, los pimientos morrones, la sal (poca), el agua o caldo caliente y un majado con el diente de ajo restante con el azafrán. Dejar 20 minutos de cocción del arroz.

Servir.

Es un plato fácil y rápido.