Ayer jueves disfrutamos de una mesa redonda informal pero animada, sobre literatura gastronómica, en una reunión de mayoría femenina. Fue en el local de la Librería Plastilina, en un espacio en alto que se ofrece como reservado para este tipo de actos.

Participamos Cristina y Pilar Ruiz-Rodríguez Rubio (con sus tres libros recetarios roteños), Lola López (Cádiz en mi cocina) y Charo Barrios (con sus –de momento- cinco recetarios, de Lunes a Viernes). Moderó el coloquio –bajo el título de “Libros a la Cazuela”- el propietario de la librería, Juan García Sánchez, quien además grabó íntegramente y colgó en el perfil de Instagram de la Librería.

No fue difícil entrar en materia en el encuentro de ayer. Cada una de nosotras fue comentando sus obras publicadas y sus orígenes blogueros, hoy fuera de primera línea comunicadora. Sin embargo, todas estuvimos de acuerdo con que los libros quedan y transmiten, listos para ser disfrutados y consultados. Todo ello en una época en la que Cádiz y provincia desempeñó un papel fundamental e innovador en lo gastronómico, marcando un carácter permanente como enfoque cultural.

Además de las escritoras participantes de la reunión, se encontraba entre el público la también escritora María Luisa Ucero (Cádiz, una provincia para comérsela), que junto a las componentes de los grupos El Almirez y Cuarto y Mitá y el investigador gastronómico Manuel Ruiz Torres, representan el colectivo más representativo de la comunicación gastronómica de Cádiz.

Mil gracias a Plastilina por organizar este coloquio, que nos permitió hablar no solo de literatura, sino también de otros formatos de comunicación gastronómica y del papel de los “influencers” y de los escritores de best sellers de libros culinarios.