“Consideraciones sobre las vías de comunicación de Gades en época histórica”. Es el súbtitulo del libro del investigador gaditano Juan Antonio Fierro Cubiella, que salió al mercado en febrero de este año como autoedición, “El istmo de Cádiz”. La obra cuenta con la colaboración del arqueólogo Juan Miguel Pajuelo. Fierro Cubiella es un investigador especializado en la historia de Cádiz, de cuyas publicaciones hablamos en este blog.

El istmo de Cádiz es una franja de tierra que une la capital gaditana con la Isla de León, hoy San Fernando. Transcurre entre las aguas de la bahía y las del Atlántico, y atraviesa paisajes de marisma y salinas, mientras que transitan por él constantemente vehículos motorizados y la línea férrea.

Partiendo de la situación actual del istmo, el autor describe con hipótesis la singular configuración del archipiélago gaditano, formado en la antiguedad por un entramado de islas de pequeño tamaño, que necesitaban comunicarse entre sí en la antigüedad, ante el tráfico de un comercio floreciente, sobre todo en la época de los Balbo, muy influyentes en Roma.

Documenta igualmente el desarrollo del istmo en épocas anteriores al siglo XVII, a través de modificaciones geológicas y también por la necesaria intervención del hombre en la formación del mismo.

El paisaje de la bahía, el supuesto emplazamiento del santuario Melqart-Hércules y la almadraba de Hércules, son otras cuestiones que intenta explicar a través del estudio del istmo y los puentes importantes que se construyeron, y que según el arqueólogo Pajuelo fueron tres: el Puente Zuazo, el de la Alcantarilla y otro que uniría las dos islas principales del antiguo Gadir, tal vez entre Puerto Chico y la factoría de salazones del antiguo Teatro Andalucía.