El pasado Congreso Binómico, celebrado en Huelva del 23 al 25 de octubre, estuvo dedicado a Colombia y su gastronomía. No obstante, participaron chefs y gastrónomos de otros países de Latinoamérica, que trajeron sus cocinas autóctonas y presentaron sus nuevos proyectos.

Es el caso de la delegación de Costa Rica, que el primer día del citado congreso gastronómico ofrecía una destacada intervención sobre su riqueza culinaria. Fue el chef Pablo Bonilla, del renombrado Restaurante Sikwa –el único en Costa Rica dentro de la lista “50 Best de Latinoamérica”, quien compartió su enfoque en rescatar y modernizar recetas ancestrales, empleando ingredientes autóctonos cultivados por pequeños productores.

Al mismo tiempo, se celebró un coloquio entre la alcaldesa de Huelva, Pilar Miranda, y el alcalde de San José de Costa Rica, Johnny Araya, quien comentó el asombroso crecimiento del Barrio Escalante, ejemplo de cómo la comida puede transformar una ciudad y estimular su economía.

Aprovecho esta noticia sobre Costa Rica –patria de mi nuera y segunda patria de mi hijo y ahora de mi nieta-, para agradecer el imponente libro que me trajo el costarricense Leonardo Pacheco Paniagua, dedicado a la cocina y la gastronomía de este país de Centroamérica. Su título: Costa muy rica. Cocinas costarricenses y el sabor del paisaje.

El libro, de gran formato y fotografías espectaculares, es un compendio de los productos culinarios más conocidos y ancestrales de Costa Rica, sus recetas más tradicionales y los perfiles de los cocineros más conocidos del país.  La obra es un escaparate de la gastronomía de Costa Rica, a punto de cruzar fronteras por crecimiento y desarrollo, y que gracias al Congreso Binómico, en su filosofía de ida y vuelta, se ha explicado a sí misma en boca de su alcalde y de su cocinero referencia. Costa Rica se autodefine como “Pura vida”, en un escenario de paisajes naturales en estado puro, que empieza a despuntar en la cocina de élite.

Muchas gracias por este precioso regalo, Leo.

 

NOTA : la imagen es de Clara Carrasco.