La Asociación Apoloybaco (Sevilla), (literatura, vino, gastronomía y jazz), viene celebrando tradicionalmente un concurso gastronómico en el mes de junio entre sus socios. Se trata de una actividad culinaria dedicada a platos veraniegos, especialmente indicados para consumir en la playa.

Esta actividad se vió interrumpida por la pandemia, reanudándose ayer sábado, eligiendo en esta ocasión el llamado “montadito”. En total, se presentaron al concurso una decena de pequeños bocadillos, rellenos de diferentes productos.

El montadito, por su naturaleza es una de las mejores opciones para tomar fuera de casa, en escenarios poco cómodos, como lo es la playa. Las claves de un buen montadito son el pan (mejor pieza pequeña), y la poca complejidad del relleno, para ayudar a comer con facilidad, en un tamaño menor que el bocadillo convencional.

De hecho, el montadito puede prepararse con cualquier cosa: desde tortilla de patatas, carnes empanadas o no, pescados (sardinas, atún en conservas, etc.), hasta verduras (tomates crudos, pimientos fritos, etc.).

El montadito ganador fue de tortilla de patatas, con un queso cremoso integrado. El que se llevó el accésit elaboró un relleno con productos gourmet, que le dieron mayor complejidad de sabores al pan.

Nosotros por nuestra parte, preparamos nuestra versión de dobladillo gaditano, con algún toque sevillano: pan integral de masa madre (Masa Bambini), caballa en conserva del Abuelo Paquiqui (San Fernando), rodajas de tomate de Los Palacios y con unas aceitunas IGP manzanilla de mesa de Sevilla. Desde luego sí que era un montadito saludable. Y para decorar, una reproducción de una garita de vigilancia de Cádiz.

Sea de lo que sea, el montadito tiene siempre un punto de saludable al llevar pan; y si se prepara en casa, está claro que se le añadirá un ingrediente reconocible y sabroso, que es lo importante. Nada que ver con las propuestas de sándwiches y cosas por el estilo que ya venden hechos.

Una jornada divertida la que vivimos ayer con la Asociación Apoloybaco, de la que somos socios hace más de diez años. Con buenos amigos y personas comprometidas con cuatro vertientes artísticas para divulgar: literatura, jazz, vino y gastronomía.

Tras el premio, hubo degustación de montaditos.

 

 

Receta: dobladillo gaditano-sevillano

Este montadito se puso de moda hace unos cincuenta años. Lo servían en un bar-taberna sin cocina situada en uno de los espigones de Cádiz, llamado Punta de San Felipe. Se basa en la calidad de los ingredientes y es muy típico de las noches de verano.

Consta de dos rodajas de buen pan (en este caso, utilizamos pan integral, rellenos de filetes de caballa en conserva y ruedas de tomate crudo de temporada. El auténtico dobladillo lleva un poco de mayonesa, pero dadas las temperaturas no la incluimos por seguridad. De todos modos, el aceite de oliva de la caballa le da una jugosidad especial al conjunto.

El montadito es fácil de preparar y de comer. Es una tapa completa (hidratos de carbono, proteínas y verduras y las mejores grasas (a.o.v.e. y omega-3).

El dobladillo está hecho para maridar con una cerveza fresquita.