Del 1 al 29 de mayo está teniendo lugar en Cádiz la tradicional Ruta del Tapeo, que organiza el Ayuntamiento, ahora bajo el nombre genérico de “La Gastrofiesta”. El amplio folleto preparado para la ocasión incluye en realidad cuatro Rutas diferenciadas: la Ruta de la mañana, con desayunos; la Ruta del Mediodía a través del menú diario; la XXI Ruta del Tapeo de Cádiz, con las tapas a discreción; y la Ruta de la Noche, llamada XIII Ruta Cádiz la Mar de Bueno, con platos (para dos personas) que incluyen dos bebidas y a otro precio. En resumen, una amalgama de 65 establecimientos, cada uno con un perfil y oferta distintos, que incluso concursan en varias de las diferentes modalidades.

La Bodeguita El Adobo (calle Rosario,4) es ya un clásico del “pescao frito” gaditano, que suele acompañar de unas buenas papas aliñás y una ensalada de tomate de temporada. Puede presumir y presume en su pared de haber ganado un premio Gurmé Cádiz, en el año 2019.

El local es muy céntrico, pequeño y acogedor. La terraza tiene pocas mesas, teniendo en cuenta la estrechez de una de las calles más concurridas de Cádiz.

En cuanto a su participación en la Ruta, su sugerencia se llamó curiosamente “El pescado que el día da, con aceite, harina y sal”. Es decir, la única sorpresa es el nombre del pescado que se encuentre en esa mañana en el mercado. Siempre es una fritura. Yo por mi parte, encantada.

Disfrutando de la amabilidad de la camarera de la barra, pedimos un cazón en adobo (no lo pediría en cualquier sitio), que estaba de notable para arriba. Aprovechamos y lo completamos con una riquísima ensalada cuya foto también acompaño.

En una barrita pegada a la pared, dos banquitos altos pequeños, canal musical flamenco por guajiras, cerveza fresca… en fin, todo lo necesario para que cualquier persona de bien se emocione.

Francamente no sé la razón de este establecimiento para participar en la Ruta. El Adobo hoy por hoy es toda una marca y su diferenciación es ofrecer un buen pescao frito (cosa cada vez más difícil en los tiempos que corren).

Resumiendo, una experiencia que se puede dar cualquier día en este buen sitio, sin figurar en ningún folleto. El Adobo se vende solo, sin inventarse ningún plato nuevo.