Leo en la página de noticias de Agrónoma de hace un par de meses que se ha disparado el consumo de legumbres en España. Al parecer fue a partir de 2020, año en el que el confinamiento nos hizo reencontrarnos con estos alimentos, que lo tienen todo (saludables, económicos y muy duraderos).

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación habla de un consumo de 3,1 kg/persona en 2016, a 3,5 kg. en 2021. Los datos, sin embargo, suponen un consumo 1,4 raciones de media semanal, cuando la OMS aconseja 3 raciones.

Con todo ello, el sector es cada día más optimista, como lo demuestra la Asociación de Legumbristas, si bien pone el foco en la necesidad de la mayor diferenciación de los productos locales en los lineales de los supermercados, y de la realización de campañas de promoción. Las legumbres son una gran alternativa proteica en las estrategias verdes de la Unión Europea.

Por otro lado, traigo aquí una noticia de la página Diario de Gastronomía, sobre el proyecto LEGSAPIENS, que impulsa la producción de legumbres. Se trata de una campaña innovadora coordinada por la Unión de Pequeños Agricultores (UPA), junto a otras entidades, que asesorarán a los agricultores en las claves para cultivar leguminosas de consumo humano (judías, habas, lentejas, garbanzos e incluso soja).

El mundo desea más legumbres, por lo que la UE va a potenciar su cultivo en la nueva Política Agraria Común, fomentando prácticas como la rotación de cultivos. En los últimos años, muchas tierras de cultivo se han dedicado a otros alimentos, en detrimento de las legumbres. Por ello, el objetivo de este proyecto es mejorar la viabilidad de las explotaciones agrarias dedicadas a cultivos herbáceos, en zonas centro y valles del Duero y del Ebro.

El proyecto trabajará para ayudar a los agricultores en la introducción de técnicas innovadoras, analizando la productividad, el estado de los suelos, los costes de producción y la rentabilidad obtenida. Se investigarán también las variedades más interesantes para productores y consumidores, así como las cuestiones de la comercialización.

España es una potencia productora de legumbres (en cantidad, variedad y calidad), dentro de la Dieta Mediterránea. Ha sido siempre nuestro alimento más tradicional, nutritivo y exquisito si se sabe cocinar.