El lunes, cierre frecuente de la hostelería es para El Sur de las Estrellas, un evento profesional organizado por Eva Cepero que, contra epidemias y restricciones, inicia su ya tercer año de vida. Su objetivo -al margen del patrocinio comercial- es entrevistar a un cocinero de la escena gastronómica sevillana, dando a conocer su perfil y su proyecto.  Catorce ediciones lleva celebradas, alrededor de otros tantos personajes y sus establecimientos. La de hoy la protagonizó el chef Víctor Gamero, propietario de El Mercader de Triana, «el cocinero que guisa sin fuego,» en palabras de Pepe Monforte (Cosas de Comé).

Un video promocional muestra a este cocinero de largo recorrido (37 años en esto), iniciando su jornada comprando personalmente en el mercado de Triana, para resumir luego en imágenes su trabajo en equipo y los eventos organizados en su establecimiento, pasando por nombres legendarios como Alcuza o Egaña Oriza, por lo que Gamero pasó hasta 2020, cuando emprende su proyecto en solitario que es El Mercader de Triana. 

Gamero habló de la generación profesional de cocineros a la que pertenece, reconociendo que hoy se valora por fin su “estatus”, cuando antes eran simplemente «trabajadores del sector de hostelería».  De su curriculum, destacar sus 20 años como jefe de cocina. Y sus fundamentos son los cuatro elementos de la naturaleza:  agua(de costa y ríos), viento (salazones), tierra (el campo) y fuego (sol y guisos de aprovechamiento), todos ellos generosos en Andalucía. El chef renombra sus platos como manera de personalizar su trabajo y también de ofrecer un punto de desenfado al cliente

El Mercader de Triana es una pequeña pero singular abacería, donde Víctor Gamero desarrolla su cocina sin fuego, solo con microondas, soplete, placa y tostadora. Conservas, montaditos, aliños y, eso sí, una gran oferta de vinos, configuran este negocio en el que su protagonista se siente valorado por la clientela, tras vivir crisis y evoluciones gastronómicas en Sevilla.

Un bacalao, un abanico ibérico, unas papas aliñás, coquinas, las mejores conservas, etc., le sitúan como creador de buenas experiencias gastronómicas incluso en frío.

El protagonista de este último “El Sur de las Estrellas” respondió a las preguntas de la coordinadora, Eva Cepero, explicando sus opiniones sobre las nuevas cartas de los establecimientos, la atención al cliente, los menores pero agradecidos aforos, y la mejora en el aprecio del vino. Un cronista de nuestra hostelería, que hoy por hoy ha sabido definirse y ser feliz con su trabajo.

Y tres conclusiones a modo de virtudes: honestidad, constancia y sacrificio; pues todo ello genera confianza en el cliente, al que hay que ganárselo.