Que desglosado resulta ser “Baby Led Weaning”, y aquí va el enlace con el artículo que creo que merece la pena leer. Se trata de una alimentación complementaria a base de trozos de comida, sin recurrir a los purés, que el mismo bebé dirige. En eso consiste el método.

Cada vez son más las madres y padres que llegan a la consulta de los pediatras queriendo saber más sobre esta forma de ir introduciendo alimentos a los pequeños a partir de los 6 meses, dado que hasta entonces han estado alimentándose exclusivamente de la leche materna o similar.

BLW es la alimentación guiada por el bebé, que tendrá la oportunidad de empezar a comer por sí solo a partir de cierta edad. Para ello se le van ofreciendo los mismos alimentos que come la familia, pero en trozos que sean asequibles para él,  para cogerlos, chuparlos y mordisquearlos a su gusto. Y todo sin triturar. De ese modo, los bebés van aprendiendo a comer a su propia comodidad.

La OMS viene recomendando la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses, pero con una alimentación complementaria hasta los 2 años. Eso sí, es necesario que el niño se mantenga sentado, tenga interés por lo que está a su alrededor y pueda coger cosas con la mano para ponérselas en la boca, incluso masticar alimentos blandos y tragarlos, sin tener dentición todavía.

Al final, el bebé aprende a adaptar el alimento a su boca. Y no como todos hemos hecho en otros tiempos, ofreciéndole el puré o papilla que nos indicaba el pediatra, según un calendario fijado. 

Resumiendo, las ventajas de este método son:

Comodidad (no hay que cocinar para ellos y se acostumbra a la comida de casa, si bien continuará con la lactancia materna o sus tomas de biberones.

Menor riesgo de obesidad: pues el bebé autorregula su apetito.

Favorece sus habilidades: masticar, deglutir, saborear incluso.

Y en cuento a los alimentos que puede tomar, deben ser suaves para que pueda aplastarlos en su boca, es decir, bien cortados y de tamaño adaptado a su pequeña mano. Por ejemplo verduras, frutas, carne cocida, pescado, taquitos de queso, pan, bolitas de arroz, pasta, huevo cocido, etc. Y se aconseja ofrecerle agua durante las comidas. 

Pero existen algunos riesgos: atragantamiento incluso, por lo que deben evitarse alimentos duros (frutos secos, aceitunas, caramelos, etc.), y por supuesto, no deben comer solos. Y para prevenir déficit de nutrientes, se aconseja ofrecer alimentos ricos en hierro, sin limitación de grasas.

El artículo deja otras recomendaciones para la alimentación de los bebés como NO TOMAR AZÚCAR, ZUMOS ENVASADOS. MIEL O SAL. También se incide en cocinar y conservar bien los alimentos.

Y creo que no hace falta decir que los padres deben dar ejemplo en su modo de comer, es decir, deben alimentarse de modo saludable, con la cocina de casa.

Parece ser que este método es más que eficaz para que los pequeños vayan aceptando los alimentos y comiendo de todo.