Observando los envases que destinamos a reciclar en nuestra casa, veo que son cajas de leche, frascos de productos de limpieza, botellas de cristal de vino o aceite, y a veces alguna fiambrera de plástico o bandeja que nos llega de la pescadería o la frutería. Todo ello va lógicamente al contenedor correspondiente. En cuanto a las bolsas de plástico que tenemos en casa, las reutilizamos en la compra de la frutería. En casa se cocina para comer a diario.

La prestigiosa página Eroski Consumer se refiere al estudio realizado por la revista Nature Sustainability, para señalar a los envoltorios de la comida y bebida como los que más ensucian y contaminan los mares. El autor es el experto Miguel A. Lurueña, doctor en Tecnología de los Alimentos y autor del blog  Gominolas de Petróleo           

El artículo citado señala que “la comodidad y la falta de tiempo, planificación y recursos juegan en contra de nuestra salud, nuestro dinero y el medio ambiente”. El problema final es la basura marina, que procede en su 80% de los residuos de plástico, restos que causan la muerte a los animales que habitan nuestros océanos, y que además, tras su degradación, pasan al pescado y de ahí a nuestra dieta.

Voy a intentar resumir las medidas que se han puesto y podrían ponerse en práctica según Lurueña:

LOS GOBIERNOS:

-Leyes para cobrar por las bolsas de plástico en tiendas y supermercados.

-Prohibición de utilizar utensilios de plástico de un solo uso.      

LAS EMPRESAS:

-Sustitución de bolsas de plástico por otro material reciclable.

-Reducción del grosor de algunos envases o eliminación de argollas abrelatas por otras de cartón.

-Considerar frutas peladas y envasadas y algunos congelados como una excepción, no para el uso general y colectivo. Hay que dar prioridad al granel fresco.

PERO LOS ENVASES TIENEN MOTIVOS COMERCIALES Y TAMBIÉN DE PROTECCIÓN DEL PRODUCTO, de ahí que sea difícil reducirlos.

LOS CONSUMIDORES:

-No sirve eso de comprar, usar y tirar. Deberíamos comprar más a granel y utilizar bolsas de algodón, que son lavables y reutilizables.

-Dejar de consumir esos productos superfluos (refrescos, lácteos, suplementos, bollería, etc), pues todos ellos vienen en envases de plástico.

Pero comprar a granel no siempre es fácil. Por decir algo, los turistas que viajan se aprovisionan de alimentos envasados para el trayecto, con el correspondiente empleo de envases y generación de residuos. Pero no olvidemos que mucho de lo envasado es de peor calidad que a granel, ya que incluyendo el coste del envase sigue siendo barato.

No obstante, los envases prolongan la vida útil del producto, otro motivo para comprar alimentos envasados.

Y si además no sabemos cocinar, no sabremos tampoco comprar productos frescos, como sería lo deseable.

El tema del agua embotellada es otro gran generador de residuos, a pesar que el agua del grifo en España es en un 95% de buena calidad. Es increíble comprobar la cantidad de botellas de agua que compran las familias.

Para los envasados, mejor de gran tamaño, que se amortizan mejor. Evitar monodosis por ejemplo.

Cestas, carros y bolsas reutilizables sería lo deseable para ir a comprar.

Cocinar es más saludable, barato y sostenible. Cocinando más en casa disminuirá envases. Pero hay que aprender y organizarse.

Ahí lo dejo.