Hay una serie de ingredientes secundarios (o no tanto) en la cocina que se vuelven imprescindibles en determinadas recetas, y a veces es difícil encontrarlos todos juntos. Me refiero a frutos secos, encurtidos, especias raras, salsas especiales e infusiones.

Es cierto que la mayoría de supermercados cuentan con estos productos en mayor o menor variedad, pero también es cierto que en ellos se va perdiendo el origen local y el valor de sus características debido a su envasado y presentación. Por no hablar de la poca información que se da sobre ellos. Es lo que tiene el comercio globalizado.

No obstante, para nuestra satisfacción quedan todavía pequeñas tiendas de barrio, mercadillos de productores y sobre todo, mercados de abastos, que cuentan con toda clase de mercancías relacionadas con la alimentación.

Traemos las imágenes de uno de los puestos del mercado de La Encarnación (en Las Setas), en el centro de Sevilla. Se llama Juan Luis y María Reyes y en él hemos encontrado de todo: aceitunas aliñadas y toda clase de encurtidos; frutos secos nacionales; especias envasadas y a granel; salsas para cocina internacional; suplementos como la moringa en polvo (procedente de Conil, Cádiz); legumbres secas y frescas como altramuces, etc. un disfrute para quien cocina con toda clase de toques de sabor o acompañamiento.

Animo a acudir a estos puestos, llenos de detalles y con la facilidad de poder comprar al peso, de preguntar por las características de la mercancía que se expone y de aprender de nuevos productos que llegan constantemente a nuestras tiendas procedentes de productores cercanos. 

¡Vivan nuestros mercados de abastos!