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“La cocina andaluza”, de Miguel Salcedo Hierro (1995) es uno de mis libros más preciados entre mi biblioteca gastronómica. Con muy pocas imágenes, la obra contiene cientos de recetas de Andalucía, sacados de la mejor tradición culinaria, y con todos los ingredientes empleados en nuestras ocho provincias. Para complementar el relato, también contiene poesías, coplas e historias relacionadas con los platos.  Y una de las cosas que más me han sorprendido han sido el conjunto de adivinanzas para definir diferentes alimentos tradicionales, que supongo que tendrán sus años.

Traigo aquí algunas de las adivinanzas relacionadas con las hortalizas:

Un árbol que Dios crió, de los cielos a la tierra; si no lo cortan de chico, de macho se vuelve hembra: El espárrago.

Ya vienen las madres monjas, con las hopalandas puestas, y los picos colorados, para beberse el aceite que tenemos preparado: las espinacas.

En el campo me crié, chiquita y avergonzada, y me alzaron los harapos, por ver si estaba preñada: la lechuga.

Tiene dientes y no come; tiene barbas y no es hombre: El ajo.

Tamaño como una taza y tiene pelos en la panza: la cebolla.

Blanco como el papel, colorao como el clavel, pica. Y pimiento no es: el rábano.

Detrás de una mata oscura hay una grande figura, con uñas de gavilanes y ombligo de criatura: La berenjena.

En el campo me crié, y con el calor me agacho; si se tardan en cogerme, de hembra me vuelvo macho: La alcaparra.

El alto Señor del cielo, por mostrar su maravilla, crió una planta en el suelo, que por dentro tiene pelos y por fuera las costillas: La alcachofa.

En el campo me crié, sin ser ni hombre ni mancebo; me hacen pasar los martirios de Bartolomé y Lorenzo: el pimiento.

Verde fue mi nacimiento, colorado me volví, y a la voz de pregonero en la plaza me vendí. el tomate.

 

La cocina andaluza es libro para disfrutar con la variedad de recetas y de elaboraciones fruto de la historia culinaria de Andalucía, en el que el autor ha hecho un verdadero trabajo de investigación y recopilación. Y lo de las adivinanzas es una interesante aportación, que explica las características de nuestros mejores productos del campo. Todo ello parece escrito en clave de relato de nuestras abuelas.