Octubre se está resistiendo de momento al cambio otoñal, y ayer sábado el centro de El Puerto de Santa María era una feria, con bares luciendo terrazas a tope, si bien los interiores estaban prácticamente vacíos. Elegimos –y creo que bien- almorzar tapeando en La Bodeguilla del Bar Jamón (calle Misericordia, desde 1989), lugar que conocimos hace algunos años (exactamente seis) de la mano de Pepe Monforte en sus famosas visitas de Comé. Ya tocaba ir por allí.

Lo primero a resaltar fue el buen servicio de la cerveza, que, siendo de barril y sin etiqueta gourmet se presenta en una copa alta triangular. Los camareros son amables y rápidos. Enseguida apareció la jefa de sala, Mamen, la misma que en aquella ocasión nos explicó la elaboración de tosta o pan de jamón, su tapa estrella. El pan, de buena calidad. Los bares de buen tapeo se están caracterizando por tener buen pan.

Elegimos de la carta cuatro platos para el centro:

Garbanzos con langostinos: creo que fue lo mejor; plato elaborado profesionalmente, con la salsa trabada y un sabor eficaz sin pasarse de fuerte o picante.

Un revuelto de berenjenas con gambones: me encantó, tal vez quedó poco jugoso, pero de buen aspecto y buen sabor, para todos los que amamos esta verdura. Buena nota.

Tartar de verduras con jamón: bonita presentación de plato individual formado por rodajas superpuestas de varias verduras –crudas y salteadas- con un par de lonchas de jamón. Muy apropiada, un plato interesante.

Y por último, croquetas de jamón: aquí creo que podrían mejorarse. Tal vez demasiada bechamel, si bien el sabor estaba aceptable. Es lo único que tengo que objetar.

Por lo demás, un establecimiento amable, con tres responsables –Sala, gerencia y cocina-  que son Mamen, Rafael y Borja, atentos a todo. Y cuando digo amable me refiero a personas educadas, correctas y que cuidan los detalles en mesa.

La Bodeguilla del Bar Jamón se encuentra en una casa de comerciante de Indias del siglo XVIII, tal como lo demuestra su recogido patio bajo su galería de viviendas superior.

Las tapas son magníficas, y los postres caseros, finos y ricos (cosa que no es fácil de encontrar). Me queda el interés por volver pero ya en invierno, para tapear en el patio, probar sus vinos (muchas referencias en los gaditanos, como el dulce de Primitivo Collantes) y, darle una oportunidad a las croquetas.

El perfil de Facebook de La Bodeguilla es de lo más atractivo como puede comprobarse aquí:

En fin, un lugar para recomendar seriamente en El Puerto. Por algo Pepe Monforte también lo recomienda.