Doscientos diez comentarios tiene al día de hoy mi entrada sobre la Dieta del Peso Ideal, publicada en este blog en el año 2011, por aquello de que fue un hito y se puso de moda. También recuerdo haber escrito sobre la famosa dieta Dukan y sobre la de Montignac. Pero en realidad no he dedicado mucho más tiempo a las dietas de adelgazamiento, porque creo poco en ellas. Y es que sus efectos, por lo que cuentan, duran poco.

Y mira por dónde acabo de leer el libro “Adelgázame, miénteme”, sobre la historia de la obesidad y el auténtico negocio del adelgazamiento, escrito por el conocido nutricionista Juan Revenga en 2015, del que además he aprendido varias cosas. Por cierto, el autor insiste en que para adelgazar no hay que hacer dieta, sino cambiar de modo de vida, que es más difícil.

Y eso que en casa se cocina para comer a diario, que observamos la regla de 5 piezas de verduras o frutas, para almuerzo y cena, que hacemos ejercicio varias veces a la semana, que compramos productos frescos en tiendas y mercados de abastos y que somos poco seguidores de los supermercados.

Aún así, el libro de Juan Revenga me ha resultado un eficaz tratado de consejos universales contra la floreciente industria de las dietas de adelgazamiento y de la venta de suplementos alimenticios (ambas cosas muy antiguas).

Al mismo tiempo, en la obra se analiza la relación de esta oferta comercial para adelgazar con la legislación vigente sobre la misma, a la que no respeta ni de lejos. y eso es preocupante.

Con sus análisis y reflexiones sobre este mercado, al final se demuestra cómo nos dejamos engañar por estas influencias publicitarias, y que bajar de peso no es un objetivo en sí, sino un mero camino para mejorar nuestra calidad de vida.

Por poner un ejemplo, éstos son algunos de los consejos generales que resume la obra:

Haz las paces con la comida

Come más vegetales

Come menos alimentos superfluos

Come menos alimentos procesados o con “medallas”

Usa la cocina

Compra en los mercados

Planifica tu alimentación

En la familia todos comen lo mismo

Prevé el final de la comida antes de que te sientas saciado

Come en la mesa

No cuentes calorías

No practiques el juego de la compensación

Todos estas pautas tan simplonas pero de tan gran sentido común, se encuentran al final del libro, una vez que se ha repasado el juego de adelgazar (profesionales o parecidos, publicidad, sentido de la autoridad e influencia, prisa por perder peso, perversidad de la industria alimentaria, etc). Y cada una de las frases podría dar para una entrada en el blog.

Un libro que puede abrir los ojos a mucha gente que confía a ciegas en los métodos de adelgazamiento, que apenas tiene conocimientos de lo que come y de su mejor elaboración en la cocina, sin renunciar al placer de comer. De ahí que estén o estemos indefensos ante esas influencias.

Un libro que recomiendo, al igual que todos los puntos indicados, sobre todo el de cocinar, único modo de saber lo que nos llevamos a la boca. El resto, no merece confianza.

Los doscientos diez comentarios de mi post sobre el peso ideal tampoco me hacen mucha ilusión. Estoy segura de que quienes han practicado esta dieta la han dejado una vez conseguida la disminución de peso. Eso no vale. Bajar peso no es la meta, sino el camino, cambiando los hábitos de vida y de alimentación. Y eso solo se consigue con una buena organización.

Sabeis que este blog, Comeencasa, insiste siempre en lo mismo. Gracias Sr. Revenga por decir la verdad.