Antena 3 emitió el pasado lunes un excelente reportaje titulado “La dieta Dukan o el negocio de adelgazar”. Creo que la intención de la cadena televisiva era dejar en evidencia las debilidades de la dieta, seguida en España por casi un millón de personas. El programa, además del artífice, el francés Pierre Dukan, entrevistó a  cuatro personas usuarias del régimen, para las cuatro fases que lleva esta dieta de adelgazamiento, auténtico fenómeno social en nuestro pais.

Doce años lleva Pierre Dukan –nutricionista, aunque no mostró su título-, difundiendo sus teorías para hacer perder kilos a sus pacientes, a través de sus libros. Pero el  gran éxito le llegó hace dos años, gracias a las declaraciones de famosos que dicen haber seguido su dieta. Sus obras –superventas- dan toda clase de consejos y pautas de conducta alimentaria, para conseguir adelgazar con rapidez.

Solo proteínas pueden consumirse en la primera fase de la dieta (ternera, pollo y huevo duro, no cerdo), o sea, ataque frontal al hígado. El menú se complementa con salvado de avena (1,5 cucharadas), cereal que al esponjar, provoca saciedad; antes fue alimento para animales y considerado marginal. La paciente en cinco días perdió 3 kg.

Antonio, en la segunda fase de la dieta Dukan, ha perdido 47 kg. en 300 días, a base de proteínas, pocas verduras y nada de fruta. Muestra su nevera, llena de productos poco corrientes. Toma muy poco aceite, pero de parafina (no aceite de oliva). Ahora se encuentra mucho mejor, sin azúcar ni colesterol. Sus platos son monótonos. Ha evitado un mal mayor, con los casi 150 kg que tenía.

Un publicista habla de la dieta Dukan, desde la fase tres, la del compromiso. Su dieta consiste en proteína, poca verdura, no toda la fruta, queso e hidratos, pues ya prueba el pan después de varios meses; no pierde el miedo a engordar (rebote) los jueves debe consumir solo pp (proteínas puras), y no prueba el aceite de oliva. Tiene un dia libre para comer de todo. No abandona el salvado y cree comer bien.

La estabilización es el lema de la fase cuatro, que en realidad no acaba nunca. Continúa el consumo de salvado de avena a diario. Comen de todo, pero no pueden repetir, se sacian más rápìdo. La usuaria, sigue a dieta, pero no tiene asumida la idea de la alimentación saludable, sino el miedo a engordar. Dice ser “ciudadana Dukan”.

Una desestabilización y un ataque metabólico dicen los médicos oficiales que es la dieta Dukan, por no ser saludable ni equilibrada. Además, es un negocio montado con todo el poder del marketing, tanto con sus productos propios, como en la atención on-line de su web por personal no cualificado. La página Gastronomía y Cía, al hablar de los efectos de esta dieta, dice que algunos de sus seguidores sin embargo comen ahora mejor que antes. No quiero ni pensar qué comían antes estas personas.

Hay quien apunta que los médicos nutricionistas están viendo perder sus pacientes por el éxito de la dieta Dukan con un libro, pero no estoy de acuerdo. Todas estas personas que siguen y han seguido la dieta –estoy segura- nunca irán a un médico para adelgazar, porque solo quieren perder peso rápidamente, no comer mejor. Parece mentira en pleno siglo XXI, el éxito del boca a boca en un tema que afecta de lleno a la salud, guiándose solo por un libro, en lugar de un médico o nutricionista). La gente se cree todo lo que le cuentan, sin contrastar la información. Y siempre antepone el criterio de la rapidez de los resultados.

Aceite de oliva, jamón, frutas como las ricas cerezas del Jerte y sobre todo nuestras queridas legumbres, son alimentos prohibidos en la dieta Dukan. Tampoco hablan de ejercicio físico, tan necesario a la hora de adelgazar para fortalecer músculos y corazón. Francia ya pasó la fiebre Dukan, ahora es España en dónde hace furor. Las autoridades sanitarias dicen que la dieta Dukan es peligrosa, fraudulenta e ilegal. ¿Por qué no disfrutaremos de la comida variada, saludable, sin excesos, nosotros que podemos? ¡qué forma de despreciar lo mucho y bueno que tenemos!