Carne en casa poquita, solo de vez en cuando. Y si es de cerdo, que sea ibérico, que según los médicos y nutricionistas es más saludable que la de ternera. Esta carne –en realidad chuletón de cerdo perfectamente troceada y super tierna- llevaba su grasita –la justa- que luego se derretía al guisarla. La receta –de mi cuñada- llevaba bastante sofrito, hecho con las diferentes verduras por separado y con un toque de vino Pedro Ximénez. Ahora que están abriendo puntos de venta de vino a granel en Cádiz, como antes, es muy fácil tener en casa varias botellas para guisar de blancos, amontillados y moscateles, y todo a buen precio.

Ingredientes, para 4-5 personas, según raciones: 600 g. de carne de cerdo ibérico, medio pimiento rojo de asar, una cebolla mediana, dos-tres zanahorias, sal, vino Pedro Ximénez, algo de pimienta negra y una hoja de laurel.

En un perol con no demasiado aceite, salteamos la cebolla, sin llegar a pochar, cortada en julianas, y reservamos. Ponemos ahora el pimiento rojo también en julianas y lo salteamos y volvemos a reservar. Y por último, hacemos lo mismo con las zanahorias, a rodajas. Por último, añadimos la carne troceada y limpia al perol, salpimentada al gusto. Cuando esté, añadimos las tres verduras que hemos salteado, y le añadimos el vino y el laurel. Dejamos hacer unos treinta minutos, o hasta que esté tierna.

Está muy rico. Y además se saborea cada verdura por separado.