Me he propuesto hacer una receta de legumbres distintas cada semana, aparte de las consabidas lentejas de los lunes. Y además, ahora que está llegando el calor, es cuestión de ponerlas en frío y aliñadas. La ensalada de garbanzos está riquísima y lo mismo ocurre con el resto de las legumbres. Este potaje nos encantó en casa y es la prueba más evidente de que este blog sigue siendo de fuerte ideología casera.

Ingredientes: (4 personas). 300 g judías blancas de riñón, 150 g. de judías verdes, 1 cebolla grande, 1 pimiento rojo, 1 cabeza de ajos, 3-4 hojas de laurel, medio vaso de tomate frito casero, 1 patata mediana, pimentón dulce, aceite, comino, tomates deshidratados, azafrán y sal.

Remojar las judías la noche antes, escurrir y reservar. En perol con aceite, pochar la cebolla picada 10 minutos, luego añadir el pimiento rojo troceado y pochar otros 10 minutos; añadir el laurel. Poner enseguida las judías verdes troceadas, el tomate frito y la cabeza de ajo. Cuando todo esté hecho, bajar el fuego y añadir el pimentón dulce.

Entonces se puede pasar el sofrito anterior a una olla, para continuar el potaje, añadiendo las alubias ya cocidas, el tomate deshidratado troceado, la sal y el azafrán. Le damos entonces un hervor a fuego fuerte de 5 minutos. Continuaremos la cocción a fuego suave durante una hora aproximadamente, con la patata troceada. Diez minutos antes, le añadimos la pizca de comino.

El potaje está riquísimo, con una salsa muy espesa, y además es de lo más digestivo.

Para los potajes de alubias se aconseja el agua mineral, pero en este caso, tratándose de judías de riñón, de gran calidad, no fue necesario.