Hay que llevar por delante la teoría y la práctica en la licenciatura de tortillología. Por eso hemos parado un poco el ritmo de las clases magistrales y nos hemos metido en nuestra cocina, a modo de laboratorio particular. El momento ideal es siempre la hora de la cena, que es cuando mejor sienta la tortilla, y a ser posible antes de que empiece el partido de fútbol correspondiente de la selección española.

Ésta es nuestra primera tortilla a modo de prueba, no muy corriente, pero que estaba buenísima, para tres personas.

Ingredientes: tres huevos, media coliflor pequeña, dos-tres ajitos, dos patatas nuevas, sal y a.o.v.e.

Elaboración: la media coliflor se cuece al vapor. Mientras tanto se pelan y trocean los ajitos en láminas. En un perol con aceite se saltea la coliflor con los ajitos y algo de sal, y se reserva dejando que escurra en la nevera hasta el dia siguiente.

Entonces, se pelan las patatas y se trocean a taquitos pequeños con algo de sal. Se fríen en abundante aceite caliente, primero fuego fuerte y luego algo más bajo. Se sacan, se guarda el aceite para otra ocasión. Se baten los huevos y se introducen en ellos las patatas fritas y la coliflor sofrita del dia anterior. Se remueve todo muy bien, y se ponen en la sartén con poco aceite, con fuego fuerte al principio, que luego se va disminuyendo. La tortilla se irá cuajando poco a poco. Damos la vuelta en cuanto lo veamos oportuno.

Esta tortilla es una revelación y además, con ella los niños tomarán verdura casi sin darse cuenta.