No suelen estar mucho en las fruterías. En realidad es una variedad temprana del guisante, tienen un sabor dulce y una textura crujiente. Se consumen con vaina, enteros. Pero ayer me decidí a llevarlos para casa y aquí va la receta sencilla como entrante que hicimos para dos: tirabeques salteados con huevo, aunque también podrían ir muy bien con jamón picado o con unas gambas. Apuntado queda. Eso sí. deben quedar un poco crujientes.

Ingredientes para dos personas: 250 g de tirabeques frescos, varios tallos de ajetes tiernos, 1-2 huevos, aceite de oliva virgen extra, un poco de pimentón dulce, orégano y sal.

Lavar un poco los tirabeques debajo del grifo. Quitar la punta de las vainas y tirar de los hilos de cada vaina, que son poco digestivos. No es necesario trocearlos, si bien eso queda a gusto del consumidor. Pelar y trocear los ajetes.

En un perol con aceite caliente sofreír unos minutos los ajetes. Añadir los tirabeques ya limpios, el pimentón, el orégano y la sal. Rehogar. Tapar el perol y dejarlo a fuego suave unos cinco-diez minutos dando una vuelta en mitad de la cocción.

Añadir los huevos, volver a tapar y dejar que se cuajen. Servir enseguida.

Es un plato sencillo pero resultón.