Un plato riquísimo, del que podemos encontrar muchas recetas en internet, más o menos largas en elaboración. Ésta me la dio una amiga del gimnasio, la he adaptado y ya la probamos en casa. El pollo queda muy bien terminado y nos puede durar varios días.

Ingredientes para 2-3 raciones cortas: 500 g de pechuga de pollo, 1-2 cabezas de ajos, 1-2 cucharadas de pimentón dulce, comino, 1 vasito de aceite de oliva, ¾ vasito de vinagre de Jerez, laurel, orégano (opcional) y sal.

Trocear las pechugas a tamaño bocado. 

En una sartén amplia con aceite, dorar los trozos de pechuga con 4-5 dientes de ajo sin pelar, será cuestión de unos 7-8 minutos. Reservar, colocar en una fuente con los ajos y la salsa.

Aparte, preparar el majao con: 4-5 dientes de ajo pelados y picados, sal, pimentón, comino y orégano. Cuando esté listo, añadir el vinagre y el aceite. Verter este preparado en la fuente del pollo. Dejar todo en la nevera 24 horas.

Puede consumirse frío o caliente.