Fue un almuerzo con varios miembros de la Academia Sevillana de Gastronomía y Turismo, en los días de más calor del pasado mes de julio. La Casa de María es uno de los establecimientos del grupo hostelero sevillano Trifulca, y ocupa una espléndida esquina en calle Betis con El Altozano. Dispone de tres plantas, además de la baja con bar y terraza, y otras dos a modo de pequeños comedores reservados, teniendo el ático una terraza con las mejores vistas al puente de Triana.

La decoración de todo el edificio es atrevida y original, y lo destinan a toda clase de eventos y celebraciones, con menús adaptados a grupos. Muy interesante su carta de vinos y licores.

La cocina es variada, definida y cuidada. Y está muy claro que su especialidad son los arroces secos, una de las propuestas que pudimos probar aquel día.

Los platos fueron:

Matrimonio: tosta de boquerones, salmorejo, anchoas, morrones y sardina. Un aperitivo fresco y bien resuelto.

Salmorejo de remolacha, jamón y piñones. Magnífico.

Calamares fritos con pisto y mayonesa: un frito combinado que nos encantó.

Paella de gambas y langostinos. Un exquisito arroz seco, tal como dije, especialidad de la casa.

Solomillo al whisky: de carne de vaca vieja, plato cuidado igualmente.

El postre, fue tarta de queso payoyo, que también estuvo a la altura.

La Casa de María es un modelo de hostelería moderno, audaz y profesional al mismo tiempo, donde disfrutar sobre todo en grupos, y con una cocina solvente.