Una bebida procedente del cuerno de África que traen a España en el siglo XVIII los comerciantes italianos, y que está desde hace mucho insertada en nuestra cultura. Pero al café lo han puesto verde, lo han demonizado, haciéndole responsable de agravar la hipertensión y producir enfermedades vasculares. Ahora, se le ha incluido en la lista de los buenos alimentos. porque una serie de estudios concluyen que tomar café produce beneficios sobre la salud. Vamos a hablar con el café directamente, en lugar de esperar una nota de prensa genérica.

¿Se esperaba esta calificación por parte de los científicos?

Bueno, es positivo que hablen bien de uno, ya era hora de endiñarme tantas maldades y contraindicaciones. Por cierto, ahora la leche como lácteo resulta que no es tan buena como decían. Lo que son las cosas… Y resumiendo, yo, el café disminuyo la mortalidad por todas las causas, con un consumo de 3,5-4 tazas diarias. Y aumentar esta dosis no sirve de nada.

Cuéntenos por favor cuales son esos beneficios probados que usted aporta en esas tazas.

No lo digo yo, sino los científicos, y es que soy protector contra la diabetes, además de prevenir la enfermedad cardiovascular y el cáncer de próstata y, sobre todo de hígado. Y da igual tomar el café con o sin cafeína, soluble o de máquina. 

Y dice usted bien hablando de tazas, que yo me merezco ser servido en taza y con plato.  No soporto que me lleven en vasos de plástico vulgares, algo que me desprestigia y que cada día veo más.

Y entonces cómo encaja usted eso de la cafeína….

Es que yo tengo más cosas, más sustancias y fenoles beneficiosos, antioxidantes en realidad, que actúan juntos positivamente. Y tengo que decir que durante mucho tiempo se me ha estudiado a través de los consumidores de café y tabaco, y no son lo mismo. Se me ha metido en un saco injusto, aunque cafeína y nicotina puedan ser adictivas en un momento dado. 

¿Se lleva usted bien con la leche a estas alturas?

Bueno, hacemos buena pareja. Si cuidan mi calidad y la de la leche pues se consigue un buen café con leche. Eso sí, desaconsejo esa cantidad de azúcar que me añaden (da igual, blanca que morena)y que no es saludable en absoluto. Aprovecho para sugerir que me endulcen con canela, que es mucho más sana, es cuestión de probar. Lo que más me gusta es lucirme solo, pero este maridaje lo llevo bien. En realidad ella viene a compensar el calcio que a veces elimino. 

¿Cómo se ve a sí mismo en el siglo XXI?

Pues sigo siendo un producto cosmopolita, a pesar de la adulteración que a veces hace conmigo la industria, que valora más los envases y las técnicas de hacer café que mi propia esencia, origen, aromas….nada como mi venta en grano. Mi comercio mundial es objeto de especulación e industrialización en serie, pero también me pueden encontrar en tiendas de comercio justo, procedente de pequeños productores que quieren salir adelante cultivando café.

Y no tengo la culpa de esos malos cafés que me deprimen, cuando yo sé que algunos tuestes míos son auténticas joyas gourmet. Cuando me preparan de mala calidad, el azúcar disfraza los malos sabores. Se creen que soy tonto.

¿Aparte de los beneficios, qué aporta usted al consumidor?

Soy la bebida que hace más amigos en los huecos de mañanas y tardes, que acompaña desayunos, dulces, copas, conversaciones, confidencias, añado tiempo a la amistad, que no es poco. Soy la bebida de la amistad y del amor. Y solo pido que me cuiden, que me conozcan, que hagan por saber de mí. No soy un trámite comprado en un supermercado, tengo un trabajo y una historia detrás y mi intensidad y aroma hablan por mí.

Y si ahora me han recalificado los científicos, pues estoy más que satisfecho. Ya saben, tomen café sin remordimientos, incluso embarazadas o hipertensos, y, cuanto menos azúcar, mejor.

Yo, el café, alargo la vida y aporto emociones, pero los churros que me acompañan, no.

 

 Fuente: libro ¿Qué comes? del Doctor Martínez-González, y el programa Saber Vivir, con el dietista-nutricionista Aitor Sánchez.