Sigue mi blog su vida como si nada, sin esperar tiempos mejores, publicando asiduamente noticias gastronómicas y de cultura –a veces matizadas por la terrible pandemia-, pero contando pormenores de la alimentación nuestra de cada día, todo porque la vida siga. Son esfuerzos del bloguero por subsistir mental y socialmente.

El duro confinamiento de esta primavera nos trajo un cuarto libro recetario, el más complicado por estar dedicado al producto más polémico, la carne, si bien la verdura venía para dulcificarlo. Una obra que llega con el signo de los tiempos, porque la cocina lo envuelve todo. Y ayer lo presentamos oficialmente en Cádiz, en el local de la Asociación de Amigos de Quiñones. «Los jueves, carne y verduras» se ha presentado en sociedad, junto a las murallitas de Cádiz, que son de piedra y no se notan,  mientras llegaba el atardecer premiado e interactivo.

Difícil fue organizar el acto: contagios y confinamientos, temidos altos riesgos, duelos y quebrantos de mayores. Malos tiempos para los encuentros, confusión entre lo importante y lo urgente.

Pero la asociación quiñonera funciona, su trabajo es impagable: acoge con elegancia actos de cultura de todo tipo por aquello de hacer vida normal en su interior con todas las restricciones que nos machacan, con el fondo de un Fernando Quiñones en bañador. Afortunadamente, hay quienes trabajan todavía por los demás. 

Encajando las anulaciones de asistentes, tuve la gran satisfacción de contar con nuestro grupo de blogueros (en este caso blogueras) gastronómicos que nos acompañaron y arroparon durante el acto. Y todo resultó mucho más fácil, son los trovadores de la gastronomía de Cádiz, a mayor gloria de todos nosotros. El Almirez, Cuartoymitá, Cocinando al Potopó….varios amigos de la Asociación, Silvia Muñoz, maestra especiera, la incondicional Águeda y mi hermana, brillante autora de las albóndigas con tomate del libro, consiguieron crear ambiente de confort para escuchar y pensar.

Uno de los articulistas del libro, Víctor Palacios, docente titular universitario comprometido y cocinero en su casa con filosofía ecosocial y humanista, (lo uno no quita lo otro) dirigió magníficamente el acto alertando a partir del contenido del libro, de los muchos males que rigen hoy nuestra alimentación y por ende nuestro modo de vida, tan individualista y de corto alcance. Expuso realidades y propuso soluciones, en tanto que advertía de las dificultades de volver sobre nuestros pasos. Lo hecho hecho está, pero la esperanza nunca se pierde. Un lujo contar con Víctor.

Cumplimos nuestro objetivo, presentamos un libro que forma parte de un proyecto de planificación de cocina diaria en casa. Con 60 recetas entre carnes y verduras, una guía resumen de las carnes más corrientes de nuestro día a día (pollo, ternera, pavo y cerdo); un artículo sobre la cocina como arma medioambiental;  un prólogo bien estructurado, una propuesta de ejemplo de buen carnicero y una entrevista a un puchero, algo inédito en la historia de la literatura culinaria y en la evolución de la humanidad. 

Gracias por acogernos a la Asociación, gracias por acompañarnos a Víctor y gracias a todos los asistentes por venir. Agradecida y emocionada, solamente puedo decir.