Por fin consguimos encontrar un hueco para visitar la exposición “Cuando el mundo giró en torno a Cádiz. Trescientos años de la Casa de la Contratación”, instalada con gran estilo y gusto en el edificio de la Diputación gaditana, que estará abierta hasta el próximo 30 de septiembre. Por otro lado, tras el tapeo para cumplir con la cena, nos quedamos a ver –en uno de los bellos patios de Diputación- el documental Luz de mar, la historia de los últimos fareros (2011), con 3 candidaturas a los Goya 2012 como mejor película documental, mejor dirección novel y mejor película.

La exposición sobre el Tricentenario de la Casa de la Contratación me pareció bien elaborada, sin tener demasiado material se ha conseguido una eficaz puesta en escena con recursos fotográficos y plásticos. En la misma se incluyeron elementos artísticos y arquitectónicos de la vida del siglo XVIII gaditano; pero también se mostraron herramientas científicas y artesanales de la construcción naval.

Me llamaron mucho la atención las referencias a los personajes influyentes de la época –José Patiño, José Celestino Mutis, Jorge Juan o Antonio de Ulloa, entre otros-, que inventaron técnicas, investigaron la naturaleza, reorganizaron la armada y la Administración y lideraron proyectos. Y Cádiz estuvo en medio de todo ello.

 

En cuanto al documental, Luz de mar, de 72 minutos de duración, obra de Raúl Serrano y Luis Vázquez, está narrado por el actor Luis Tosar. La película recorre los faros de las costas españolas, para describir de cerca la profesión de los fareros, un oficio a punto de extinguirse, ya que en 1991 se convocaron las últimas oposiciones al cuerpo de fareros. Los últimos torreros en activo tuvieron que elegir entre un oficio a desaparecer o bien abandonarlos por las oficinas de los puertos.

Me encantó el modo de explicar su trabajo por parte de fareros como Javier Pérez de Arévalo (acostumbrado al ruido de las gaviotas para dormir), Lola Papis (la única mujer farera en España, que mostró su faro y su hogar), Mario Sanz (que aún atiende varios faros en la provincia de Almería, un ejemplo), entre otros.  Una profesión que siempre se transmitió de padres a hijos. Y ahora se está externalizando el servicio, con el consiguiente pérdida de calidad en el mismo.

Los fareros han sido colaboradores con el servicio de meteorología, mantenedores de estas luces amigas para salvar la navegación nocturna. De momento quedan 187 faros activos, con 40 fareros trabajando todavía en España.

Faros de Sabinal, Pontevedra, Castro Urdiales, Santander, Almería, A Coruña, Palma de Mallorca, y el de Hércules en A Coruña, el más antiguo de España y tal vez del mundo. Apareció nuestro impresionante faro de Trafalgar, y eché de menos el faro de Cádiz, el primer faro de estructura metálica en nuestro país.

Un documental que recomendamos, por su calidad; y porque fui bisnieta, nieta, sobrina nieta y sobrina de fareros.