La Taberna El Ocho se amplia1Las inevitables salidas de carnaval buscando coplas, tipos y tapeo callejero y aceptable nos llevaron después de mucho tiempo de ausencia a la Taberna El Ocho, en la calle Hércules de Cádiz, del barrio del Mentidero. Conocí el sitio de la mano de mis amigas literarias-chirigoteras y tengo con ellas alguna que otra fotografía alrededor de su mostrador. Luego hemos vuelto en varias ocasiones más, siempre incluyendo conversación con el cliente de al lado sobre las cosas de Cádiz.

Había leído en las redes que Paco y su mujer ya se habían jubilado y abandonaban El Ocho –taberna y ultramarinos de desavío-. Pero lo que no me imaginaba era que los nuevos dueños habían ampliado el espacio dedicado al bar, haciendo algunas mejoras en el local: mostrador de mármol con el doble de longitud, eliminando algunas máquinas que ahogaban el negocio, desmontando el mural de madera que separaba ambos ambientes, incorporando algunas mesitas, etc., pero la decoración en pared original se había respetado, incluyendo las vigas del techo, el suelo y los carteles del hijo de los antiguos dueños, Sergio Monroy, pianista y compositor de flamenco fusión.

La Taberna El Ocho se amplia2Lo que tampoco han tocado –y me alegro- ha sido el par de barriles empotrados en la pared de vino moscatel, que hacían las delicias de los clientes de El Ocho.

Ahora han ampliado la carta –papas aliñás, carne mechá, chacinas, y algún que otro guiso. El Ocho sigue siendo una taberna y las tabernas no suelen tener cocina, lo que no impide una oferta culinaria rápida, sencilla y eficaz para acompañar la cerveza, el vino y sobre todo la conversación. Porque debería seguir sabiendo a Cádiz.

El Ocho abrirá todos los días desde las 12 de la mañana, descansando tras el cierre del mediodía, para abrir nuevamente a las 20 horas.

Aunque hicimos buenas migas con los anteriores propietarios, lo cierto es que también nos hemos alegrado del nuevo rumbo de la Taberna El Ocho. Ha tenido siempre una clientela fiel, reforzada por los grupos de carnaval que acudían a echar alguna que otra actuación en compañía de amigos.

La Taberna es una buena opción para la zona Alameda-Mentidero, resguardada de los vientos y con el suficiente encanto de lo antiguo y lo coloquial en este barrio gaditano.

Y además, se pone de manifiesto el buen momento que viven las tabernas dentro del mundo de la hostelería local.