Me alegré de haber sido invitada por mi amiga bloguera Blanca Flores a la tertulia “Mujer, política y redes sociales” celebrada el viernes por la noche, dentro del programa de actos del Ateneo de Cádiz, y que tuvo lugar en el Centro Reina Sofía, quizá en el rincón más bello de la ciudad. Cuatro blogueras gaditanas con fuerte perfil político, sindical y feminista expusieron sus experiencias: Mari Carmen Alcántara, Mercé Perelló, Tatiana Sánchez y Blanca Flores. Presentó nuestro primer bloguero, el periodista Pepe Contreras.

Era obligatorio aludir y así lo hizo Blanca Flores, a las dos tertulias literarias existentes en Cádiz en el siglo XIX, organizadas por las gaditanas Frasquita Larrea y Margarita López Morla, de diferentes tendencias ideológicas entre sí. Todo ello en un tiempo en que la mujer estaba al margen de la vida cultural. Sus salones fueron el antecedente de nuestros ordenadores, y sus conversaciones nuestros teclados. Y yo entonces recordé que la madre de mi tatarabuelo (1767-1843) no sabía leer ni escribir.

Otra de las participantes, Mercé Perelló, periodista y documentalista, aportó datos sobre el uso femenino de las nuevas tecnologías en España, demostrando las mayores brechas existentes según edades (45-54 años). A mayor nivel educativo, menos diferencia. En cuanto al uso político de las redes, señaló la “dificultad que tienen los aparatos orgánicos para adaptar su tradicional modelo de estructura jerárquica al modelo horizontal, transparente y participativo que impone la red”. Las palabras en internet van por libre.

Mari Carmen Alcántara, la última incorporación como bloguera, da en su bitácora su particular visión de la vida de una mujer en la actualidad, en lo referente a política, igualdad, condiciones sociales, laborales, etc.  Su blog, Mujer en el Siglo XXI, le sirve de terapia para compartir emociones, gustos y lucha diaria como mujer en los tiempos actuales. Mari Carmen es también voluntaria en la Asociación Contra el Cáncer.

Tatiana Sánchez, que se declara feminista antes que bloguera, incidió sobre la importancia de abandonar el sexismo en el lenguaje, dando mayor visibilidad al  género femenino en internet. Enarbola la idea de la necesidad de invertir en igualdad, como garantía para el crecimiento económico, que a veces los políticos no valoran. Es un blog con ojos de mujer ante una sociedad en constante cambio social, político, económico e ideológico.

En las dos horas que duró la tertulia y debate, hubo opiniones entre el público, a favor de otros medios como facebook o twitter en lugar de un blog para compartir ideas y opiniones. No obstante, se puso de manifiesto la importancia de internet en su posicionamiento hacia la igualdad. Gracias a ello, las mujeres podemos expresarnos libremente, abriendo ventanas de opinión al resto del mundo, desde nuestra propia casa.

Sí me gustaría destacar en la presentación de Pepe Contreras, su alusión a la necesidad de un periodismo cívico, de un nuevo periodismo de base surgido de los propios ciudadanos anónimos, gracias a internet.

Y también quiero puntualizar la gran definición de estas mujeres blogueras. Para ellas su blog es una gran responsabilidad; en él vierten fuertes pinceladas de sus preocupaciones, sus compromisos sociales, su vocación política, y en suma su enfoque femenino de la vida que nos ha tocado vivir. Sus textos demuestran claramente su esencia, porque la expresión escrita queda para el futuro, e internet les permite opinar libremente. Encantada de haberlas conocido.

Sesión gastronómica tras el debate: fue en la Taberna El Ocho, situada en el barrio del Mentidero de Cádiz, en la calle Hércules esquina a calle Navas. Es un local pequeñito, superlimpio, que contiene una tienda de ultramarinos. La pareja que lo regenta, son los padres del músico pianista Sergio Monroy. Junto a la bebida, nos sirvieron una excelente chacina y unos platitos de carne mechada. Un descubrimiento más de dónde acabar una reunión de amigos.

Yo tuve la suerte de reencontrar -después de muchos años- a mi amiga Carmen Sánchez. Creo que de las pocas que en el colegio leía libros, escuchaba buena música y asistía a conferencias y debates, y en aquellos tiempos oscuros para la cultura femenina. Hoy veo que sigue teniendo las mismas inquietudes.