Es un potaje muy ligero que puede hacerse no solo con fabes, sino con cualquier otro tipo de alubia, cuanto más tierna mejor. Con estas cantidades pueden salir de 4 a 5 platos. Además, la calabaza tiene muchisimas propiedades.

Ingredientes: 250 g. de fabes, 2 hojas de laurel, ¼ kg. de calabaza limpia, ½ cebolla, 100 g. de tomate natural triturado (pelado y triturado en casa si es posible), o medio vaso de tomate frito casero, 1 hueso de jamón serrano ibérico, comino, aceite de oliva virgen extra, sal y perejil.

Las fabes o alubias deben haberse dejado en remojo la noche anterior para que se ablanden. Pelar la calabaza y cortar en dados. Pelar y picar la cebolla.

En una olla cocer las fabes cubiertas con agua fría y laurel, durante 15 minutos. Agregar la calabaza picada, el hueso de jamón, los cominos y el tomate triturado; poner a pochar en aceite la cebolla picada y añadir también a las fabes, tapar y dejar que cuezan a fuego medio hasta que estén tiernas, aproximadamente una hora y media. Añadir el perejil picado. Tirar el hueso de jamón.

Hay que procurar no remover con cuchara sino cogiendo con las manos las asas de la olla para evitar que las fabes se abran. Al día siguiente o al otro las fabes estáran aún más ricas. (Eso decía mi hijo)

Consejos y trucos.- Es importante controlar la cantidad de caldo que sale para este potaje, para que no sobre y quede lo más equilibrado posible. Es preferible la calabaza de la variedad violín, que es la más dulce.