A Comeencasa le encantaría estar todo el día escribiendo. Constantemente le llegan noticias que se apresura a archivar para posterior publicación. Pero claro, no somos una Agencia EFE en lo que a medios se refiere. Y además, la actualidad y las recetas tienen preferencia para salir en blog. Pero aquí van dos informaciones muy interesantes publicadas en la prensa hace algún tiempo y aún están totalmente vigentes:

La primera habla de que investigadores de la Universidad de Sevilla han ideado un método basado en el uso de leguminosas para la limpieza de suelos contaminados por metales pesados. Se trata de la llamada fitorremediación o fitocorrección; término que hace referencia al uso de plantas y árboles para descontaminar suelos. Éstos actúan como filtros biológicos que pueden descomponer o estabilizar metales pesados o bien degradar componentes orgánicos. Se usa especialmente para emplazamientos que hayan sido contaminados con metales, plaguicidas, solventes, explosivos, petróleo, hidrocarburos aromáticos policíclicos y lixiviados (generados a raíz de la degradación de la materia orgánica, por la infiltración del agua de lluvia que atraviesa la masa de desechos y disuelve, extrae y transporta los distintos componentes presentes en estos residuos).
Se trata de una técnica pasiva de limpieza, estéticamente agradable y dependiente de la energía solar, utilizada en zonas no muy extensas y donde la contaminación no se encuentra a mucha profundidad. Así, se pretende recuperar terrenos utilizando plantas de la familia de las leguminosas (garbanzos, lentejas) y los microorganismos próximos a la raíz de las mismas. Es una tecnología novedosa, de bajo coste, basada en el uso de la energía solar y respetuosa con el medio ambiente. Es de fácil aplicación in situ, con el consiguiente alivio del efecto invernadero al capturar el CO2.
Para ello, primero debe darse una fitoextracción, -por la capacidad que tienen las plantas para absorber los metales del suelo a través de sus raíces y transportarlos a la parte aérea. Realizada esta operación, las hojas y tallos son quemados. También puede reciclarse el metal si es económicamente rentable .Estas plantas, permiten además la regeneración vegetal de la zona, pues aportan nitrógeno al suelo, contribuyendo a la recuperación de la masa vegetal y la biodiversidad microbiana sin poner en riesgo el hábitat natural del entorno.
Y la segunda trata de la importante y útil inversión que ha realizado el Ayuntamiento de Fuengirola (Málaga), bajo el programa Fuengirola Activa, que tiene por objetivo formar a más de 80 personas desempleadas del municipio, en profesiones con demanda en el mercado laboral.
Para ello, el consistorio organizó varios cursos de formación, entre ellos el de Ayudante de Cocina, de 430 horas de duración, y que constó de: organización del departamento de cocina, manipulación de alimentos, menaje y maquinaria, diferentes partidas (carnes, pastas, pescados….) y preparación de platos y postres.
Se trata de cursos muy adecuados a las características del mercado de trabajo de Fuengirola, con un importante sector de hostelería. Por ello, se espera que la inserción laboral de todos ellos ronde el 80% como media. Esta iniciativa municipal me parece muy interesante. No creo que haya muchos cocineros en paro.