A partir de ahora, no te pondrán mala cara al llegar a casa desganado y diciendo que estuviste con los amigos tomando algunas tapitas, porque “se había encartao….”al contrario, te felicitarán por tu trabajo, te admirarán. Y es que esta gratificante actividad, antes considerada una función menor en las tareas de degustación gastronómicas, realizada “sin pena ni gloria”, en privado, pasa a ser una ciencia de alto rango, digna de estudio, de investigación, de análisis macroeconómico, y de difusión para toda persona de buena voluntad en el comer. Gracias al tesón de Pepe Monforte, ha nacido la moderna tapatología, una nueva visión humanista del pequeño plato o de la media ración.

A partir de ahora, los llamados “fenómenos masticables” serán seguidos en directo, meticulosamente degustados, probados, comparados con la mayor rigurosidad por inspectores, técnicos cualificados de la tapatología. Y lo más importante, ha sido necesario convocar oposiciones al cuerpo de tapatólogos. Se trata de trabajo fijo y con remuneración en especie, evidentemente.

¡Con lo que a mí me gusta contar cómo estaban las croquetas del bar del Paseo Marítimo, o las papas aliñás que probé en La Viña, o la tortilla de camarones “con encajes” del chiringuito de la playa….! Pues todo ese inmenso conocimiento adquirido por los tapatólogos en bares, restaurantes, chiringuitos, mesones, asadores, incluso pastelerías, panaderías, freidores (pagando lógicamente o también en régimen de convidao), será recogido en la biblia de datos: la Tapapedia, una biblioteca de amplio contenido y estructura dinámica, en constante evolución, aunque los conocimientos clásicos sobre las buenas tapas de siempre seguirán siendo respetados.

Hazte tapatólogo especialista, yo ya lo soy. Puedes graduarte en tortillología, ensaladillismo, croquetería, lomística en manteca o lo que más te guste. ¡ah! Y puedes contar tus descubrimientos, eso es lo mejor de todo. Solo necesitas un buen tenedor, una cucharita para tapas en cazuela como garbanzos con espinacas y algo de pan para empujá. Puedes realizar tu trabajo solo o con tus mejores amigos, incluso con tus peores enemigos, da igual. La Tapatología no conoce fronteras ni hace diferencias por razón de decoración del bar, del más pijo al más hortera. En cualquier tasca pueden hacer unas tapas de escándalo. Es cuestión de que tú mismo lo compruebes. El sabio Edmun Sorensen así lo ha dispuesto en su revolucionaria teoría, y la revista Cosas de Comé ha recogido el testigo. Y no olvides que detrás de cada buena tapa hay siempre un buen cocinero o cocinera.

Y en Facebook puedes enterarte de todo lo que se cuece en esta moderna ciencia, en la provincia de Cádiz.

Comunicación de descubrimientos a admin@cosasdecome.es