El pescado a la plancha es un plato de «riesgo» y a veces muy insulso. Su resultado va a depender mucho de la calidad de la mercancía –bien fresco o descongelado-. Pero incluso siendo bien capturado y teniendo un buen sabor por origen, se hace difícil prepararlo cuando hay prisa, o para el caso de mantenerlo para un posterior consumo, una vez pasado por la sartén. Por ello, es una buena medida añadirle una salsa hecha en sofrito, que ayuda a darle jugosidad y acompañamiento con sus jugos. Ésta es una de ellas. Hoy la receta es de lo más simple.
Como es lógico, hay muchos tipos de salsa para preparar en sofrito. Yo escogí una con lo que tenía en ese momento.
Ingredientes: 1 puerro, 1 cebolleta fresca pequeña, 2 tomates maduros, 1 pimiento rojo, sal y aceite de oliva virgen extra.
Limpiar y picar el puerro y la cebolleta. Pelar y picar los tomates y el pimiento.
En una sartén con el aceite justo sofreír las verduras, dejando un par de minutos entre una y otra, durante 8-10 minutos a fuego medio. Reservar.
Cuando esté a punto de pocharse el sofrito, hacer el pescado a la plancha en otra sartén, añadiéndole las especias que deseemos (yo puse especias de algas y sal gorda con perejil. Añadir el pescado al sofrito.
Lo suyo es consumirlo sobre la marcha, pero no importa si dejamos el pescado dentro de este pisto. Y es cuestión de no abusar del aceite, ya que se supone que queremos comer algo ligero, para compensar los efectos de las pasadas fiestas.
En este sofrito marca la diferencia el tomate de temporada, porque añade un matiz especial.









