Una receta clásica que siempre funciona bien. A mi juicio la única dificultad es evitar que las almendras una vez machacadas se peguen al fondo de la cazuela. Pero merece la pena.

Ingredientes (4 personas): 600 g de pechuga de pavo, 3 dientes de ajo,  1 cebolla, una docena de almendras crudas, un chorro de vino fino con cuerpo, sal y aceite de oliva virgen extra.

Trocear la pechuga (vendrá limpia del carnicero) y dorar con poco aceite en una cazuela.

Sofreír los ajos, las cebollas picadas y las almendras enteras. Pasar todo el sofrito por la batidora. Mezclar con el pavo, añadir un buen chorreón de vino y dejar hacerse a fuego lento corrigiendo de sal y cubriendo de agua.

Se hace un sofrito de ajos, cebolla y las almendras. Una vez pochado todo se pasa por la batidora y se le añade al pavo ya dorado. Por último, se le añade un buen chorreón de vino y se deja hacer a fuego lento (aproximadamente unos cuarenta minutos). Añadir algo de agua para la cocción.