Ya dije en alguna ocasión que no fui capaz de aprender a hacer croquetas, y que me salvé gracias a la Termomix. En cuanto a cómo hacer las croquetas de bacalao, por cierto, exquisitas, solo diré algunas cosas a tener en cuenta tanto si se hace con o sin termomix.

Los ingredientes, el bacalao desmigado y desalado (con veinticuatro horas en remojo y dos cambios es suficiente, siempre en la nevera), dos huevos duros, cebolla, aceite, y harina (¡ojo! a los celíacos), y mantequilla. (paso de margarina, lo siento). Eso sí, en el caso de la termomix, yo añado el doble de relleno que indica el libro (en este caso bacalao), pues me gustan las comidas breves pero consistentes.

Una vez pasadas por huevo y pan rallado, las congelo en tupperwares. Tener croquetas de fabricación propia en la nevera es un gran recurso; pueden sacarse y freírse en cualquier momento y siempre tendrán éxito. No olvidemos que el bacalao es proteína pura. Os las recomiendo.