La sección de gastronomía es una de las vertientes culturales que la Asociación de Amigos de Quiñones va a incluir en su programación, aunque es cierto que ya en el pasado organizó algunas actividades relacionadas con ella. Como miembros de este colectivo, Carmen Segundo (bióloga y docente) y una servidora (aspirante a gastrónoma), acordamos impartir una charla sobre el aceite de oliva virgen extra, tan atacado en la actualidad por la subida de precios experimentada.

De tal modo, que el pasado martes dimos una ponencia conjunta, correspondiéndome a mí la parte cultural y gastronómica del llamado a.o.v.e., y a Carmen Segundo el enfoque científico y farmacológico. Creo que el acto resultó ameno, convocando a un público que llenó la sala y que estuvo interesado en atender y hacer preguntas.

Partiendo del origen del aceite de oliva, recordé su empleo en la alimentación desde los griegos, los romanos y los árabes, subrayando que España es el primer productor mundial de esta magnífica grasa, aunque no el primer consumidor, incidiendo también en que el título de “aceite de oliva virgen extra” que certifica la calidad del mismo, es bastante joven, pues nació en 1991. Finalicé mi exposición con consejos de uso, enumeración de variedades, ventajas para la cocina, etc., y facilitando también los títulos de algunos libros relacionados con el aceite.

Confiamos en que tras la siguiente cosecha de a.o.v.e., los precios bajen un poco, si bien esta bajada no llevará al aceite a sus niveles de antes.

Por su parte, Carmen centró su información en las inmensas propiedades del aceite de oliva virgen extra en nuestra salud: prevención de enfermedades cardiovasculares, como antioxidante, muro contra la formación de placas por el efecto del colesterol malo, etc., así como analizando la naturaleza de esta grasa buena frente a otras contenidas en los alimentos ultraprocesados.

El aceite de oliva virgen extra fue el centro de este acto, que esperamos sea el primero de otros relacionados también con otros alimentos básicos, que necesitan llevar información al gran público, que es lo que se pretende.

Gracias a Carmen por su eficacia como comunicadora (ya la escuchamos en su momento tratando el tema de la lactosa y su intolerancia), y gracias a la Asociación Quiñones por promover este tipo de actos divulgativos.

El acto finalizó con una degustación de las variedades más populares de aceite de oliva virgen extra, con material facilitado por la Denominación de Origen Aceite de la Sierra de Cádiz, a cuya responsable, Lola Ortega, agradecemos su colaboración.