Bajo el título de Saborea Rota disfrutamos el pasado viernes de una visita (o fam trip como se dice ahora) de blogueros gastrónomos procedentes de Cádiz a la villa de Rota. Fue una jornada completa –y aprovechadísima- con una selección de espacios representativos del patrimonio cultural y empresarial de esta población costera. Fuimos atendidos con profesionalidad y dedicación  por una serie de emprendedores, y todo gracias a nuestra amiga Pilar Ruiz Rodríguez Rubio, auténtica embajadora de Rota, su ciudad de nacimiento, que lo organizó todo con eficacia y detalle.

Comenzamos recorriendo el Centro de Recuperación de La Mayetería, con una recreación del espacio rural que caracterizó la agricultura de Rota hasta mediados del siglo XX; sus chozas viviendas, sus aperos, y un San Isidro Labrador presidiendo el terreno. La mayetería ponía el primer tomate en el mercado regional en el mes de mayo, (de ahí su nombre), junto a otras hortalizas de excelente calidad, producidas con un sistema de trabajo y de vida vinculada al 100% al campo y los ciclos de la naturaleza. 

Y como proyecto ejemplo de gestión limpia del campo, la agricultura regenerativa, visitamos el huerto de Alma de Tomate, que dirige Paco Blasco,y que recorrimos para poder admirar y conocer sus plantas, su sistema de riego por goteo y sus “ayudantes” en forma de pulgones, gusanitos y avispas inofensivas, etc. Con foto de grupo para el recuerdo, conocimos de primera mano esta iniciativa tan respetuosa con el medio ambiente. Ya hablé de este precioso proyecto en este blog: 

Tiempo tuvimos –bajo el control horario de Pilar- de visitar la finca El Bucarito: una granja de producción artesanal, con quesos elaborados con leche pasterizada y cruda de cabra. Todo ello con modernas tecnologías. El ganado se alimenta con cereales de los terrenos cercanos. El Bucarito es otro icono del patrimonio agrícola tradicional y empresarial de Rota. Merece un comentario aparte la degustación de quesos y embutidos de elaboración propia del que degustamos en la visita.