Estoy leyendo el entretenido libro “Del Ultramarinos al Hipermercado”, de Miguel Ángel Lurueña. El autor, tecnólogo de los alimentos, analiza la evolución de nuestra alimentación en los últimos años, sobre todo en las cuestiones de manipulación, higiene, procesado y conservación de los distintos productos.

Y con tal motivo, traigo aquí un término muy de nuestro tiempo, como es el concepto de seguridad alimentaria, extraído de la página Consumer, cuyo estudio no es tan antiguo como parece, porque la relación que mantenemos con los alimentos y su acceso y seguridad ha cambiado sensiblemente. Veamos.

Tal como indica la página, seguridad alimentaria se refiere a tener acceso a alimentos inocuos y nutritivos para los consumidores en cualquier momento. Y para ello, cita los distintos recursos que aseguran que todos los alimentos sean seguros para consumir. En la actualidad, el concepto ha cambiado y se ha ampliado.

Y es que en los últimos tiempos los modos de producción con la globalización han influido decisivamente en la seguridad alimentaria. Ya antes, los conceptos seguridad y calidad se reconocían y aceptaban y exigían por el consumidor. Pero hoy día, la seguridad alimentaria estudia todo lo que en los alimentos suponga un riesgo para la salud, y que además sean saludables por supuesto.

Son 4 los puntos a tener en cuenta en la seguridad alimentaria, acordados en 1996 en la Cumbre Mundial de Alimentación, que indica que hay seguridad alimentaria cuando tenemos siempre acceso físico y económico a alimentos seguros y nutritivos para satisfacer necesidades, dentro de una vida activa y sana. Según la FAO, la seguridad alimentaria consta de:

Disponibilidad física de los alimentos para todo el mundo (según nivel de producción y existencias)

Acceso a los alimentos (políticas para la seguridad alimentaria)

Uso de los alimentos (aprovechamiento de nutrientes)

Estabilidad del acceso a alimentos, no puntual (depende de condiciones climáticas también)

La seguridad alimentaria varía según los países y su nivel de desarrollo.  

Según la OMS, en el mundo se dan más de 200 enfermedades relacionadas con los alimentos, que hacen enfermar a millones de personas (diarreas, infecciones por bacterias o por contaminantes químicos).

Con la globalización de mercados, conseguir la seguridad alimentaria es cada vez más difícil, necesitando más tareas de supervisión. La mayoría de las nuevas enfermedades infecciosas están causadas por bacterias, virus y otros patógenos de animales o productos de origen animal.

En cuanto al riesgo alimentario, hay que decir que los niveles de control y la cadena alimentaria en Europa es muy segura, aunque el riesgo cero no existe. De hecho, en nuestra sociedad nunca pensamos en riesgos, más bien en las sensaciones placenteras del comer.