Una receta que encontré en algunos de mis viejos recetarios y que ya tocaba hacer en casa. Es fácil y saludable, y es una opción para este plato clásico, en lugar de poner patatas.

Ingredientes para 4 personas: 200 g de pasta variada (yo utilicé macarrones integrales y luego los corté por la mitad), 2 zanahorias medianas, 100 g de guisantes (desgranados), 1 lata de atún, 12 gambas cocidas, 1 huevo duro y 1 bote de mayonesa ligera, aunque también podríamos prepararla en casa.

Lo primero cocer la pasta según indicaciones del fabricante en el envase, escurrimos y reservamos, pasándola antes por agua fría. Debe estar un poco más hecha de lo normal, para que se integre bien en la mezcla.

Cocemos los guisantes (sin descongelar si están congelados), junto con las zanahorias peladas y picadas en trozos pequeños, hasta que todo esté tierno. Cocemos el huevo aparte y las gambas en agua con sal (las ponemos en agua hirviendo y las sacamos cuando el agua vuelva a hervir). Escurrimos y reservamos todo.

Una vez todo cocido, pelamos las gambas y mezclamos todo en una fuente redonda: ponemos la pasta, las zanahorias, los guisantes y las gambas. Añadimos entonces dos o tres cucharadas soperas de mayonesa, removiendo bien la mezcla, para que se parezca a una ensaladilla tradicional.

Ya solo nos queda agregar el atún al natural bien escurrido y mezclar también y decorar por arriba con el huevo duro picado.

El emplatado es una opción personal.