Ayer miércoles disfruté dando una pequeña charla en la Feria del Libro de Cádiz, con la que se inaugura una sección dedicada a los temas culinarios, que se desea tenga continuidad en futuras ediciones de la Feria: “Libros de gastronomía. Mucho más que recetas”.

Partiendo de mi propia biblioteca gastronómica, que empecé a formar a finales de los años 90, repasé las variedades de libros dedicados a la cocina, la nutrición, la investigación o los productos alimentarios, en suma, la gastronomía.

Recordé que aprendí a cocinar gracias a Carlos Arguiñano, y que con el tiempo he ido abriendo mi propio mundo culinario, leyendo libros sobre temas transversales salidos de la gastronomía, pero que amplían nuestros conocimientos sobre cultura social, económica, histórica y de salud.

La charla de ayer me permitió dar algunas pinceladas sobre evolución de la cocina, sustitución de ingredientes, introducción de nuevas técnicas culinarias y sobre todo sobre la importancia que tiene la gastronomía en nuestra vida, al menos en este primer mundo. Porque no olvidemos que hay países que no gozan de soberanía alimentaria ni tienen cubiertas sus necesidades nutritivas. La justicia alimentaria es otro factor a tener en cuenta en nuestra búsqueda de información.