Entre la Puerta Osario y la Puerta de Carmona, el Becerrita lleva 35 años funcionando, a modo de continuación o delegación de la Casa Madre que fue el Restaurante Becerra. Un establecimiento con la cocina sevillana más tradicional, con buenos profesionales, platos cuidados y buen ritmo de servicio. Además, a lo largo del año, organiza diversas jornadas alrededor de un determinado producto, como carne, pescado o arroz.

Es cómoda su pequeña barra y también las mesas altas para el tapeo informal colocadas a la entrada del local. En el interior cuenta con comedor y varios salones reservados, así como una terraza exterior.

Durante los días previos a la cuaresma, Becerrita ofreció un menú de platos dedicados al bacalao, que finalizó el 31 de marzo. No obstante, algunas de estas elaboraciones permanecieron en la carta a petición del público. A eso fuimos precisamente, a por el bacalao, porque lo tratan magníficamente.

En mesa alta, sin reserva previa (llegamos muy temprano), probamos una serie de platos:

Bacalao gratinado al queso, croquetas de cola de toro, buñuelitos de tortilla de papas, ensaladilla de gambas, gazpacho salmorejado con huevos y jamón, albondiguillas de zamburiña y gamba con salsa de calabacines, y cocido refrito, con garbanzos melosos. Cerramos con un postre adecuado como la torrija con bolita de helado.

No tengo claro cuál de estos platos nos gustó más. Creo que como curiosidad diríamos el cocido refrito, delicioso; también apuntaría los buñuelitos de tortilla de papas…todos platos excelentes.

Ciertamente fue para nosotros una agradable experiencia aquel almuerzo informal, probando un poco de todo, con la única limitación de lo que admitieron los estómagos de dos personas de cierta edad, como nosotros.