Seguir la I Ruta del Atún Rojo recién finalizada en Sevilla, nos ha ofrecido la oportunidad de visitar establecimientos interesantes, no solo por la tarea como jurado de probar los platos presentados a concurso, sino también por conocer su estilo de cocina, en establecimientos un poco lejos de nuestro domicilio.  Así nos ocurrió con El Mercader de Triana, cuyo cocinero y propietario, Víctor Gamero, ya nos era conocido desde el pasado febrero, en el evento El Sur de las Estrellas, que organiza Eva Cepero. 

Gamero tiene un largo curriculum de cocina, habiendo pasado por sitios prestigiosos como Alcuza o Egaña Oriza. Ahora hace apenas dos años, emprende su propio proyecto con El Mercader de Triana, una pequeña abacería con buenos vinos y mejores conservas, diversas referencias de vinos, embutidos y excelentes platos de cocina (pocos, dentro o fuera de carte), en los que sobresale la buena materia prima. Cuenta con pocas mesas en su interior y algunas altas en el exterior.

Junto a la tapa presentada a concurso de atún rojo, tuvimos ocasión de probar unas magníficas “papas aliñás”, con aceite de Priego de Córdoba. Otro plato que no nos quisimos perder fue el tomate de Los Palacios con melva, el placer de un buen aliño de hortalizas de temporada. Y otro acierto fue probar el pulpo asado a la llama sobre puré de patatas revolconas (el pulpo no puede pedirse en cualquier sitio y aquí fue de categoría).

El habitáculo de la cocina de El Mercader de Triana cuenta con mínimas instalaciones. En palabras de Gamero, solo tiene microondas, soplete, placa y tostadora. Pero sus elaboraciones son las justas para lucir un producto de primera, de ahí el resultado.