Hace unos años –un poco antes de la pandemia- visitamos la factoría de cerveza artesana Guadalquibeer, de producción ecológica y apta para celíacos, situada en Valencina de la Concepción (Sevilla). Entonces, la marca solo había puesto en el mercado un par de cervezas, la de Sevilla y la de Córdoba, en honor a las provincias atravesadas por el río Guadalquivir, de donde viene su nombre.  Hoy cuenta con la variedad de Cádiz (IPA) y en breve sacará la de Jaén.

Este fin de semana nos hemos acercado al bar de tapas que la microcervecera ha abierto en la nave central del mercado de calle Feria, ocupando la mitad de la zona dedicada al pescado. Su nombre, Jaleo, ofrece tapas sencillas y bien presentadas, en una cocina de tintes marineros y rápidos, en directo y a la vista, lo que le da un aire joven y casual, como se dice ahora.

El establecimiento se completa con una terraza abierta, en la zona colindante al palacio de los Marqueses de la Algaba, es decir, en la trasera del mercado, en el que hoy conviven puestos de productos frescos como antes, junto a establecimientos hosteleros. Cosas de la evolución.

La cerveza Guadalquibeer es refrescante, muy al estilo sevillano, ideal para sus temperaturas. La sirven en 8 grifos situados en el mostrador principal. Llevan pocos meses funcionando. Tienen vinos andaluces, sevillanos también y por copas.

Las tapas servidas fueron:

Ensaladilla de atún rojo confitado, tosta de atún rojo macerado con manteca colorá y un montadito de pringá. Platos amables, unos fríos y otros calientes, con el encanto de una taberna marinera.

Jaleo ofrece un tapeo informal pero de calidad, maridado con sus buenas cervezas.