La gaditana calle Plocia no tiene un solo local libre de hostelería, es un escaparate gastronómico variado. El que ocupó hasta la crisis pandémica El Arco de Plocia se ha redecorado con muebles más vistosos y espejos en las paredes, que le dan un aire distinto. También conservan la terraza, fundamental en estos tiempos. On Egin (¡que aproveche!, en euskera) es la nueva apertura.

Está regentado por una familia vasca con amplia experiencia hostelera en San Sebastián, que ahora comienzan este nuevo proyecto en Cádiz. Tiene una carta sencilla de varios entrantes –los pintxos-, junto a platos protagonizados por materias primas contundentes –bacalao y carnes sobre todo- , junto a otros con la posibilidad de compartir.  

Las mesas altas del interior son cómodas y el servicio muy amable. A pesar del lleno del establecimiento, los platos llegaron a buen ritmo. Entre los clientes, algunas camisetas de fútbol, ya que se jugaba el partido Cádiz-Real Sociedad. Nosotros, como siempre, preferimos platos ligeros y variados.

Nuestro almuerzo consistió en:

Tortilla de patatas con cebolla (muy buena), uno de los pintxos. Ensaladilla On Eguin, coronada con bonito en conserva, correcta y abundante. En cuanto a las croquetas, pedimos mitad de queso Payoyo (con buena elaboración y muy jugosas) y mitad de bacalao.

El arroz meloso con langostinos estaba muy bien presentado y acabado, yo lo votaría como lo mejor. Al igual que el bacalao frito (en realidad salteado) sobre cebolla caramelizada, un buen plato.

La cristalería de On Egin está serigrafiada, nos gustó el detalle. Probamos una cerveza vasca -1870 La Rubia-, que me pareció que llevaba un toque a miel.  Tienen vinos de Cádiz, aunque no muchos por copas.

Y de postre, uno de los más tradicionales del País Vasco, la panchineta, riquísima.

Creo que el sitio funciona bastante bien y puede convertirse en uno de nuestros habituales.